El Colibrí eterno revoloteando en la tierra sin mal
En la cosmovisión Mbya Guaraní el Colibrí Azul o Colibrí Celestial es el pájaro primigenio que no muere, es eterno, porque es acompañante del Primer Padre en el Paraíso: Ñamandú, Dios del Sol, la palabra, el tiempo y el espacio, que surgió con él en la oscuridad y se regalan y valoran una compañía sin tiempos. Además el Colibrí es el recolector de almas; según la visión del mundo de los guaraní la aparición de un colibrí o más en un jardín significa que vienen a contar que las almas de los seres que ya han partido están bien, concepto que atraviesa toda la cultura guaraní.
En la narración mitológica que pretende establecer el origen del mundo, el ser humano y el universo, el Dios Ñanamdú es el creador de otros dioses: el dios de la palabra, el dios de la bruma, el del fuego y el de otros elementos naturales que crearon en comunión La Tierra Sin Mal, y es precisamente esa cosmogonía la que inspiró a una comunidad de escritoras, encabezada por Julieta Castañeda y Ariana Cabezas (integrantes del grupo literario Clandestinas) a dar vida a Ñamandú, el festival cultural del amor, que tiene como fin promover la literatura, la música y la artesanía local y regional y que en su primera edición llega con un sentido homenaje a Nicolás Gómez, el poeta recientemente fallecido, más conocido como Colibrí.
Será un abrazo de la comunidad de artistas plásticos, poetas, poetizas y músicos formoseños a la memoria de este gran obrero de la cultura y de la palabra que cultivó el trabajo colaborativo e instó a pensar en lo grupal para crear en comunidad, marcando el camino de muchos artistas y escritores. El Colibrí Azul nunca muere, es eterno, porque es acompañante de Ñamandú.
“El nombre del festival se eligió después de compartir tantas lecturas y charlas con amigos de Paraguay que nos contaban un poco su cosmogonía, sus creencias, la cosmogonía sobre el Dios Ñanamdú, y nos pareció como una linda representación y un hermoso simbolismo sobre lo que con el grupo de chicas pretendemos en relación a la confluencia del arte, la música, la poesía, los artistas plásticos y los artesanos. Queremos representar esas creencias y esa cosmogonía a través del festival, esta Tierra Sin Mal, de comunión, de construcción. El dios de la palabra tiene que ver mucho con la escritura, y nosotras que nos dedicamos a cultivar la poesía lo vemos como algo bello desde el nombre Ñamandú”, contó a Día Seis Ariana Cabezas.
“También buscamos –agregó- reivindicar nuestra historia y nuestro presente ancestral, nuestra genealogía cultural artística, que no queremos que muera, Queremos reivindicar la cosmogonía guaraní, todos tenemos sangre guaraní y estamos empapados y construidos desde allí, entonces tiene un significado muy importante Ñamandú para nosotras y nuestra historia”.
El festival autogestivo —con una entrada simbólica de 350 pesos— se realizará el sábado 14 de enero, desde las 21 horas en Calle 2 (Belgrano 345), un nuevo espacio cultural en la ciudad. Rondas poéticas, bandas en vivo, exposiciones artísticas y feria es la propuesta que comenzará con el homenaje a Colibrí Gómez que consistirá en la proyección de un audiovisual y lecturas a cargo de sus hermanos y otros poetas.
“Nico fue para todas nosotras el gran obrero de la cultura y de la palabra, cultivó el trabajo colaborativo y colectivo, nos llevó a pensar más en lo grupal y eso nos marcó el camino, esa búsqueda en el sentido más comunitario y para nosotras es como un legado, una donación la existencia de Nico. Haber compartido con él fue algo tremendo, espiritual y artístico; él era muy místico, aprendimos mucho de él, fue un gran compañero, un alma dispuesta a ayudar y a recordar lo que podemos llegar a hacer juntos. Por eso relacionamos mucho lo que era Nico con la historia de Ñamandú, estar entre todos y construir y alimentarnos del otre”, dijo Ariana.
La desaparición física de Nicolás Gómez llenó de tristeza y dolor a la comunidad artística y literaria en especial y muchas voces se alzaron para rendir tributo a su memoria y agradecer “por mostrarnos que el encuentro con otros puede ser un lugar donde reposar y volver cuando una se sienta sola; que la poesía es lo único que no entiende de finitud y que la esperanza existe en la sabiduría de amar desde los demás”.
“Un lugar donde podremos ser todes”
“Ñamandú será un lugar donde podremos ser todes, encontrarnos, valorar la compañía y el trabajo del otro y fomentar nuestras creaciones”, afirmó Ariana Cabezas quien dijo además que el festival se materializa gracias a la colaboración de muchos artistas que buscan difundir mucho más las creaciones literarias de la comunidad local.
La dinámica del festival tendrá dos secuencias de rondas poéticas con 5 o 6 participantes, entre ellos Vanesa Makuch, Julieta Núñez, Aldana Machado, Ornella Barraza, Rodrigo Carapé, Héctor Washington, Jorge Aponte, Vanina Rojas, Silvia Peluffo, Casandra Morel, Brian Ramírez, Eugenio Garay, David Galeano, Miriam Álvarez, Analía Benítez, y Andrea Pérez, + Expo arte, expo cuadros y comida saludable. Con la compra de la entrada se participa en sorteos de mini tatto, libritos, fanzines.
La música en vivo viene de la mano de Tira Piedras, Arístides (cantante de la banda 8AM + amigos), Gaby Wonders, Guillotina y La Base del Rap, presentando su último álbum. El cierre del festival será a puro baile y abrazos.