04 septiembre 2026

NOTA DE TAPA N.º 617 / RÍO VIVO: UNA NUEVA FORMA DE HABITAR AL PARAGUAY

Cultura Flotante: Formosa estrena su escenario sobre el agua

Durante décadas, el río Paraguay ha sido contemplado desde la orilla: un límite geográfico, una silueta al atardecer o una vía comercial de frontera. Sin embargo, una nueva iniciativa busca modificar esa relación histórica y cambiar la perspectiva desde la cual habitamos el paisaje. Río Vivo llega para torcer esa mirada. Bajo el lema Cultura flotante en Formosa, la propuesta convierte a la embarcación María Fernanda —con más de 35 años de historia familiar ligada al transporte fluvial— en un escenario itinerante donde la música, la gastronomía regional y los relatos de identidad local encuentran, por fin, un lugar sobre el agua.
 

Impulsado conceptualmente por PyAr Consultora y Mamboretá Psicofolk, el proyecto cobra vida a bordo de esa tradicional lancha que fue completamente restaurada para esta nueva etapa. La gran novedad radica en su metamorfosis: de día cumple su rutina habitual, vinculada al movimiento fronterizo y al transporte de siempre. Pero, tras cumplir su habitual tarea operativa —o cuando el calendario de eventos especiales lo dispone— la nave se transforma: chalecos salvavidas para sus 120 pasajeros, tripulación matriculada, protocolos de la Prefectura Naval Argentina, y arriba, en cubierta, la posibilidad de que el río se convierta en una sala de conciertos, en un aula, en un salón de eventos con el agua como piso. Esa metamorfosis es, quizás, el corazón simbólico de Río Vivo: nada nuevo se construye, sino que se revela lo que ya estaba —una embarcación querida por la comunidad— bajo una luz distinta.

Lo que distingue a esta propuesta no es solo el paseo en sí, sino la ambición cultural que lo sostiene. En Río Vivo, el barco funciona como un lienzo en movimiento con sesiones de vinilo, música acústica, narraciones de historia local, paseos familiares de atardecer los fines de semana, un aula flotante pensada para la currícula escolar, salidas corporativas con servicio bilingüe, navegaciones nocturnas de luna llena con motores apagados para sesiones de meditación, y gastronomía con identidad propia. El río deja de ser un accidente geográfico y pasa a ser, como reza la propia iniciativa, “memoria viva, trabajo, soberanía, comercio, contemplación y futuro”.
 

Esa segmentación de experiencias habla de un proyecto que no busca un único público, sino instalar una costumbre: la de salir al río como quien sale a caminar una plaza. Y uno de los diferenciales clave para la comunidad y los visitantes es la tranquilidad logística: la navegación es 100% en aguas de jurisdicción nacional. Al tener su punto de partida y llegada en el Puerto de Formosa sin cruzar límites internacionales, la experiencia está libre de trámites aduaneros o migratorios, garantizando un trayecto fluido, sereno y accesible. 

Volver a mirar el río


“Formosa también se vive desde el río. No se trata de cruzar una frontera. Se trata de volver a mirar el río”, señalan los organizadores de la propuesta. Río Vivo no invita simplemente a cruzar de orilla, sino a habitar el río Paraguay como un espacio de encuentro, creación y soberanía cultural. En una ciudad que creció de espaldas al Paraguay, sin perder nunca del todo su vínculo con él, esa invitación tiene algo de reparación simbólica.
 

Para artistas, historiadores, músicos y productores de la región, Río Vivo se presenta también como una vidriera inédita: un escenario móvil donde la escena creativa formoseña puede desplegarse en un formato que no existía en la ciudad. Y para el desarrollo turístico provincial, la apuesta es clara: diversificar la oferta, activar la economía creativa local y consolidar una marca ciudad que mire, literalmente, hacia el agua. Con salida y regreso en el puerto de Formosa, Río Vivo propone algo tan simple como poco explorado hasta ahora: subirse al río no para cruzarlo, sino para quedarse un rato mirándolo.

BLOODY TANGO: SENSUALIDAD, VIRTUOSISMO Y DESEO AL RITMO DEL 2X4

Entre sombras, cuerpos y bandoneones

El bandoneón, los arrabales, la nostalgia, el amor y el desamor, la elegancia de los cuerpos que se buscan y esa melancolía que convirtió al 2 x 4 en una de las expresiones culturales argentinas con mayor proyección internacional forman parte del territorio conocido del tango, sin embargo, cuando la tradición se tensiona, el 2x4 demuestra que todavía tiene cuerpo para el riesgo. Ese es el punto de partida de Bloody Tango, propuesta concebida, producida y protagonizada por Noelia Marzol, que toma la mística tanguera y la desplaza hacia otro lugar proponiendo una experiencia escénica en la que la danza y la música se cruzan con el deseo, la tensión y el impacto visual.
 

Luego de sacudir la cartelera de Calle Corrientes y consagrarse en Mar del Plata —donde se alzó con el Premio Estrella de Mar 2026 a la Mejor Compañía de Danza—, el espectáculo comienza un recorrido nacional que hace escala en nuestra provincia. La cita será el domingo 6 de septiembre, a las 20, en el Teatro de la Ciudad, bajo la producción de Grupo Mozart. Un cruce entre la raíz y la vanguardia que invita a mirar el tango desde un lugar sensiblemente distinto.

La puesta encuentra su escenario conceptual en un hotel. Allí, distintas habitaciones se convierten en espacios donde aparecen personajes, tentaciones, secretos y situaciones atravesadas por la sensualidad y el deseo. El público es invitado a mirar desde una posición casi de voyeur, como si pudiera asomarse a esas historias privadas que se desarrollan detrás de cada puerta. La propuesta juega así con lo íntimo y lo espectacular, con la cercanía y la distancia, construyendo una atmósfera en la que el tango deja de ser solamente una danza para convertirse en lenguaje dramático.

La dirección está a cargo de María Laura Cattalini, mientras que Marzol comparte el protagonismo con Jonathan Lazarte. La dupla está acompañada por bailarines de trayectoria y campeones de tango: Hernán David López, Julia Urruty, Walter Barrios, Camila Pina, Camila Ayelén Luna, Juan Pablo Bulich, Florencia Campo, Héctor Ulises García e Iván Vivas. A ellos se suma la cantante Ana Devin, cuya participación aporta otra dimensión a una puesta pensada desde la integración entre música, movimiento y teatralidad.

El resultado es un espectáculo de danza, música y actuación, sostenido por un importante despliegue de vestuario y diseño escénico. El tango tradicional dialoga con una mirada contemporánea y con una estética que apuesta al movimiento, la sensualidad y el virtuosismo.

Detrás de la propuesta también aparece una intención que Marzol destaca especialmente: acercar el tango a públicos nuevos sin quitarle su esencia. En el cruce entre tradición y contemporaneidad parece estar una de las claves de Bloody Tango. No se trata solamente de recuperar una danza emblemática, sino de explorar qué puede suceder cuando sus códigos se encuentran con una puesta escénica de gran despliegue, personajes, teatralidad y una estética atravesada por la pasión.

Es una apuesta que entiende al tango como una expresión viva, capaz de transformarse sin perder aquello que lo vuelve reconocible: la intensidad, el cuerpo, la música y esa particular manera de contar historias a través del movimiento.
 
ENTRADAS 
On line: Norte Ticket
Tickets físicos: Grupo Mozart, España 415, hoy de 18 a 20.

AGÜELA C ABRE TEMPORADA EN EL BARCITO GUARANÍ

El teatro llega a Nanawa

Nanawa se prepara para una noche distinta. El sábado 5 de septiembre, a las 21 horas, el barcito guaraní recibirá por primera vez una obra de teatro: vuelve Agüela C, la puesta del grupo Kajay que se llevó la Fiesta Provincial de Teatro y que ahora encuentra, en este rincón de encuentro y cultura, un escenario tan íntimo como inédito.
 

Agüela C es, ante todo, un ejercicio de memoria. Una mujer adulta repasa su infancia en un pueblo del interior paraguayo y su posterior llegada a Asunción, cuando fue “adoptada” por sus padrinos. Ese desplazamiento -de la niñez rural a una ciudad ajena- marca el punto de partida de una historia atravesada por una realidad hostil, en la que la protagonista tuvo que aprender, a fuerza de experiencia, lo que significa ser mujer.

La obra, protagonizada por Silvia Gabazza con la dirección de Marcela del Turco, avanza entre la soledad y el recuerdo, reconstruyendo un pasado hecho de aprendizajes y dolores, con la fragilidad de una memoria que se abre paso —según permite la propia enfermedad que atraviesa a la protagonista— entre las brumas del tiempo. Ese trabajo actoral y de puesta en escena no pasó desapercibido: la obra se alzó con las menciones a Mejor Actuación, Diseño de Luces y Dirección en la Fiesta Provincial de Teatro, un reconocimiento que confirma el oficio detrás de esta producción de Kajay Teatro.

Que la función se monte en Nanawa no es un dato menor. El barcito guaraní, pensado como espacio de comida y cultura, suma ahora el teatro a su propuesta, y lo hace con una obra que dialoga de manera natural con la identidad regional: una historia de infancia, de frontera cultural entre el campo y la ciudad, entre Paraguay y estas costas, contada en primera persona.

La capacidad es limitada y las entradas tienen un valor de $20.000. La cita es a las 21 horas, en Corrientes 846, para quienes quieran sumarse a una noche que promete ser, antes que nada, un encuentro: teatro, comida y cultura compartida en un espacio que, a partir del sábado, empieza a escribir también su propia historia con las tablas.

FESTIVAL A TODA COSTA: EL POLACO, EN EL CIERRE

Hoy comienza A Toda Costa, el festival que hasta el domingo volverá a reunir propuestas culturales, deportivas, gastronómicas y recreativas en el Paseo Ferroviario. La gran apuesta musical llegará el domingo, cuando El Polaco se convierta en el protagonista del cierre de esta novena edición. El cantante encabezará una jornada atravesada por la cumbia y el cachengue, en una propuesta pensada para bailar, cantar y cerrar el fin de semana a puro ritmo.
 
 
Durante las tres jornadas habrá feria de emprendedores y artesanos, propuestas gastronómicas, espectáculos en vivo, actividades deportivas, paseos en piragua y alternativas recreativas para toda la familia. Hoy el escenario mayor del Playón Municipal tendrá una propuesta impulsada junto al sector privado, con música en vivo, DJ, animación y academias de baile. Ese mismo día, en el escenario gastronómico, se realizará A Toda Costa Danza, con la participación de más de 10 agrupaciones folclóricas del interior provincial.

El sábado 5 tendrá como eje musical al folklore, con una programación que reunirá distintas expresiones y artistas de la región: Son del Río, La Huella (Resistencia), Ballet Municipal, Festivaleros, Andrea Olmedo, Grupo Salamanca, Los Hermanos Ojeda, Carlitos Espínola, Agustín Ramoa, y Carafea, entre otros protagonistas de una noche pensada para encontrarse con los sonidos de raíz.

El componente deportivo y recreativo tendrá un lugar central durante todo el festival. Entre las actividades previstas se encuentran el Trail 5K nocturno, Cross Time, fútbol infantil y un torneo de pesca embarcada, además de paseos en piragua y otras propuestas vinculadas con el río. La programación busca así ampliar la experiencia más allá del escenario: caminar, practicar deporte, comer, comprar productos de emprendedores locales, escuchar música o simplemente compartir una tarde al aire libre forman parte de un mismo recorrido.

En ese cruce entre cultura, recreación, deporte y turismo se construye la identidad de A Toda Costa, una propuesta que vuelve a ocupar el Paseo Ferroviario para convertirlo durante tres días en uno de los puntos de encuentro de la ciudad. Y cuando llegue el domingo por la noche, será El Polaco quien tome el escenario para ponerle ritmo al cierre y despedir una nueva edición del festival con cumbia, baile y fiesta. Pero en la previa se presentarán: Lea Colman, Activando Cumbia, Legueros, Danita y su grupo Fusión, Danzarte, Ballet del Centro Polivalente de Arte, Danzarte. Y también habrá reconocimientos para artistas: en música, a Ema Cuañeri, Carlos Candia, Manuel Valiente y Ramón Machuca; y en danza: Magalí Mereles, Yamila Sosa, Gustavo Barboza y Diego López.
 

VOZ FLORECIDA: EL FESTIVAL SE DESPIDE, LAS HISTORIAS QUEDAN

Voz Florecida, el Festival de Narración Oral, transita su tercera edición y entra en su tramo final. Desde el martes, 20 narradoras provenientes de distintos puntos del país y de Formosa vienen desplegando historias en escuelas, hospitales, centros comunitarios, instituciones y espacios culturales, llevando la narración oral allí donde una historia puede convertirse también en encuentro.
 

El Festival, impulsado por la narradora y comunicadora Marina Silveri, junto a La Mandinga, pone a la palabra en movimiento y construye puentes entre territorios, generaciones y comunidades. Después de varios días de instancias de formación, con talleres de narración oral, títeres y narración oral como herramienta pedagógica, hoy y mañana sábado 5 serán las últimas oportunidades para encontrarse con las narradoras en funciones abiertas al público.

El primer destino del tramo final será Villa Escolar, donde la narración oral llegará hoy a la sala teatral de la Casa del Bicentenario, en una función comunitaria. La jornada del sábado será en La Mandinga con dos momentos bien diferenciados. A las 16 horas, habrá una función especial para las infancias, pensada para que los más pequeños entren en contacto con el universo de los relatos a través de las voces, los personajes y la imaginación. Y a las 21, llegará el gran espectáculo de cierre para adultos, que reunirá a las narradoras en una última celebración de la palabra compartida. 

Será la síntesis de un Festival que durante 5 días convirtió a la narración oral en una herramienta de encuentro y circulación cultural, reuniendo una diversidad de voces: Cristina Rodríguez y Ester Chacón, de Llavallol; Gladys Márquez, de La Plata; Andrea Suárez, Carla Herbstein y Valeria Rinoldi, de Córdoba; Regina Sáez, de Tucumán; Silvia Lizárraga, de Catamarca; y Nora Schwartz, de Resistencia. La representación formoseña está integrada por Carola Mercado, Gabriela Zorrilla, Claudia Pineda, Silvia Polo, Alejandro Flores, Rossana Caballero, Silvina Alessio, Antonia Palacios, Noeli Ibar y Marina Silveri.

Esa diversidad de procedencias convierte al Festival en una suerte de mapa federal de historias. Diferentes tonadas, memorias, estilos y maneras de narrar que durante estos días se encuentran en Formosa y, a través de la palabra, construyen una trama común, porque mientras alguien tenga una historia para contar y alguien más quiera escucharla, la palabra todavía tendrá dónde florecer.

LITERATURA Y DIDÁCTICA DEL INGLÉS CON RAÍZ E IDENTIDAD LOCAL

Entrevista con Débora Asereny para My English Spot


La profesora Débora Asereny repasa su trayectoria docente y explica cómo transformó la necesidad de materiales escolares situados en un proyecto editorial independiente y federal.
 

—Débora, ¿podrías contarnos brevemente quién sos y cómo fue tu recorrido de formación en la enseñanza del inglés?

—Soy Débora Asereny, profesora de inglés recibida del Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González, de Buenos Aires. En 2013 obtuve el título para Nivel Inicial y Primario, y en 2019 para Nivel Medio y Superior.

Mi camino en la enseñanza comenzó muy temprano: doy clases de inglés desde los 19 años. Con el tiempo, descubrí que lo que más disfrutaba era planificar clases, pensar actividades y construir propuestas significativas para mis estudiantes. Esa experiencia fue consolidando mi decisión de dedicarme plenamente a la docencia.

En 2019 también comencé una adscripción en el área vinculada a la didáctica específica para la enseñanza en primaria, una instancia que me permitió seguir profundizando mi formación desde la práctica y la reflexión pedagógica.

Más adelante continué ampliando mi recorrido académico. En 2021 comencé la Licenciatura en Educación y egresé de la Universidad Nacional de Hurlingham. También realicé especializaciones en Educación Ambiental y en Educación y TIC. Actualmente estoy cursando una Maestría en Educación Ambiental en la Universidad Internacional de La Rioja, España.

Mi trayectoria combina la enseñanza del inglés, la formación pedagógica y una mirada cada vez más vinculada con la educación ambiental, la tecnología y el diseño de experiencias de aprendizaje con sentido.

—Además de tu formación académica, ¿cómo fue creciendo tu recorrido profesional y cómo llegaste al mundo editorial?

—Mi recorrido profesional siempre estuvo muy ligado al aula. Desde 2009 trabajo en escuelas públicas, tanto en nivel primario como secundario. Antes de ingresar al sistema formal, ya había comenzado a dar clases particulares, en institutos y también para empresas.
 
 
Desde hace varios años dirijo mi propio instituto, que después de la pandemia pasó a funcionar completamente online. Trabajo con un equipo de docentes con quienes compartimos formación, proyectos y una manera cercana de entender la enseñanza.

En 2024 publiqué, junto con Malvina Massaro, Pick a Phone, un libro de fonética y fonología con una mirada didáctica, pensado para espacios de formación docente vinculados con la oralidad. Esa experiencia fue mi primer acercamiento concreto al mundo editorial.

Más adelante, al pensar en la publicación de Paso firme, mi primer libro de cuentos, comencé a formarme y a buscar herramientas para emprender mi propio camino editorial. Así nació Ethical Kimün, un proyecto con una fuerte impronta identitaria.

La idea central fue crear materiales hechos por docentes argentinos, para docentes argentinos y para nuestras aulas. El proyecto busca dar lugar a nuestras propias voces, territorios y experiencias como docentes no nativos de inglés, en un contexto global donde muchas veces dependemos de material producido desde realidades muy lejanas.

Kimün, palabra de origen mapuche, se vincula con la sabiduría y la educación. Desde allí, Ethical Kimün propone una forma ética, situada y colectiva de enseñar, publicar y crear materiales.

—¿Quiénes forman parte hoy de Ethical Kimün y cómo fue creciendo el proyecto editorial?

Actualmente, Romina Muse es la editora de Ethical Kimün. Cuando recibimos un manuscrito, ella es quien realiza la edición del texto, especialmente en lo que tiene que ver con correcciones de estilo, sugerencias y acompañamiento del proceso de escritura.
 
 
Lo que comenzó a principios del año pasado como el deseo de publicar materiales propios y alejarnos de la dependencia exclusiva de producciones del hablante nativo, fue creciendo de una manera muy hermosa. Ethical Kimün empezó a conectarme con docentes, autoras, ilustradores y personas creativas de distintos puntos del país. En ese camino fueron apareciendo proyectos muy valiosos, con materiales pensados desde nuestras aulas, nuestras voces y nuestras realidades.

Si bien la editorial tiene un perfil principalmente orientado a docentes de inglés, también se fueron acercando propuestas de otros campos. Eso abre nuevas posibilidades y desafíos, siempre manteniendo una mirada ética, situada y cuidadosa sobre lo que se publica.

Entre los títulos ya publicados se encuentran Paso Firme Goes to School, en su versión monolingüe en inglés y también con traducción al español-aymará; Charlie and Adam, de Romina Muse; Tied Up, de Florencia Barriero y Melina Pérez; y Desde la escena del sujeto, de Ariadna Marcarelli, una psicopedagoga y docente de nivel inicial que comparte historias y reflexiones desde su experiencia en el consultorio.

Además, hay nuevos proyectos en camino. Son libros muy distintos entre sí, pero todos comparten algo esencial: nacen de voces creativas, docentes y comprometidas con producir materiales con identidad propia.

28 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 616 / EL FESTIVAL VOZ FLORECIDA VUELVE A SEMBRAR HISTORIAS EN FORMOSA

Cuando una voz enciende la imaginación y el encuentro


Voz Florecida vuelve a florecer en Formosa con narradoras de todo el país y hay que sentarse a escuchar porque hay historias que no necesitan más que una voz para encontrar un lugar donde quedarse. Una palabra, un gesto, una pausa o una mirada pueden abrir la puerta a mundos enteros, y con esa certeza como punto de partida, la narradora y comunicadora oriunda de El Corralito (Pirané) Marina Silveri —junto al impulso vital del Centro Cultural Independiente La Mandinga— vuelve a activar la magia con la 3.ª edición del Festival Voz Florecida, un circuito cultural que une voluntades, instituciones y territorios a través de la narración oral. Será desde el martes 1 hasta el sábado 5 de septiembre, con 20 narradoras orales (un seleccionado entre voces locales y visitantes de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Catamarca y Chaco) que desplegarán un itinerario de 25 funciones y tres capacitaciones clave.
 

El Festival, impulsado de manera autogestiva por Silveri, reivindica el valor de la narración oral como expresión artística, herramienta pedagógica y espacio de encuentro comunitario. Habrá actividades en Formosa capital, Villa Escolar y Misión Laishí llevando la palabra narrada a escenarios muy diversos y, especialmente, a públicos que no siempre tienen acceso a este tipo de propuestas. Las narradoras desplegarán sus historias en escuelas, hospitales, centros comunitarios, casas de la Solidaridad, residencias de menores, instituciones y espacios culturales de la capital y el interior provincial.
 
 
Como ocurre con buena parte de las experiencias culturales independientes, esta verdadera quijotada cultural es posible gracias a una red de voluntades, colaboraciones y aportes solidarios, y por ello la organización mantiene abierta la posibilidad de realizar donaciones a través del alias vozflorecida.mp, una forma concreta de acompañar la continuidad de un proyecto que apuesta por el encuentro, la circulación cultural y la construcción de públicos. Una oportunidad para ser parte del engranaje que hace florecer la palabra en la región.
 
 
A esta red se suman también el Ministerio de Cultura y Educación, el Ministerio de Turismo, el Ministerio de la Comunidad, el Instituto de Pensiones Sociales (IPS) y el Municipio de Villa Escolar, instituciones que colaboran con el desarrollo de las actividades. Además, esta 3era edición fue declarada de interés legislativo por la Cámara de Diputados de la Provincia.

Un mapa federal de historias


La grilla de esta edición reúne a referentes de distintos puntos del país junto a una nutrida representación formoseña, consolidando un intercambio de identidades y tonadas único. El resultado será una verdadera trama de voces y procedencias, con diferentes maneras de entender y ejercer el arte de narrar.
 
  • Voces visitantes: Cristina Rodríguez y Ester Chacón (Llavallol), Gladys Márquez (La Plata), Andrea Suárez, Carla Herbstein y Valeria Rinoldi (Córdoba), Regina Sáez (Tucumán), Silvia Lizárraga (Catamarca) y Nora Schwartz (Resistencia).
  • Voces locales: Carola Mercado, Gabriela Zorrilla, Claudia Pineda, Silvia Polo, Alejandro Flores, Rossana Caballero, Silvina Alessio, Antonia Palacios, Noeli Ibar y la propia Marina Silveri.
 
Las instancias formativas ocuparán un lugar destacado dentro del Festival con tres talleres intensivos. El martes 1 de septiembre, en la EPES N.º 87, se desarrollará un Taller de narración oral a cargo de las narradoras visitantes. El miércoles 2, la narradora oral y titiritera platense Gladys Márquez llegará a La Mandinga con el Taller de títeres y narración oral Historias en la palma de la mano, una propuesta que cruza dos lenguajes capaces de potenciar la imaginación y el vínculo con las historias. Y el jueves 3 de septiembre, la Escuela Normal será sede del Taller La Narración oral como herramienta pedagógica, dictado por la licenciada Carla Herbstein, de Córdoba. La actividad estará destinada a estudiantes de los profesorados de los distintos institutos terciarios de la capital. Así, el festival no se limita a presentar espectáculos: también propone compartir herramientas, experiencias y saberes para que la narración oral pueda continuar multiplicándose en otros espacios.

Historias que salen al encuentro


Uno de los rasgos más interesantes de Voz Florecida es precisamente su decisión de llevar las historias más allá de los escenarios tradicionales. Las funciones se piensan para encontrarse con comunidades concretas y con espectadores de distintas edades y realidades. Si bien gran parte del circuito dialoga con públicos específicos de instituciones de salud y educación, el Festival ofrecerá ventanas abiertas para el público general en la ciudad capital y el interior:

  • Miércoles 2/09 (21 hs.): Picado de historias, una velada descontracturada donde el elenco desfilará por las mesas del Bar Nanawa invitando a dejarse llevar por la diversidad de relatos y voces.
  • Viernes 4/09: función comunitaria en la sala teatral de la Casa del Bicentenario de Villa Escolar.
  • Sábado 5/09 (16 hs.): función especial para las infancias en La Mandinga.
  • Sábado 5/09 (21 hs.): gran espectáculo de cierre para adultos en el escenario de La Mandinga.
 

Durante cinco días, las voces de veinte narradoras recorrerán distintos espacios de Formosa para recordar que los cuentos no pertenecen solamente a los libros. También viven en las voces, en los cuerpos, en los silencios y, sobre todo, en quienes están dispuestos a escuchar. Porque mientras haya alguien que cuente y alguien que quiera escuchar, la magia de las historias seguirá encontrando dónde florecer.
 

El antiguo ritual de contar


Mucho antes de los libros, de la radio, del cine y de las pantallas, estuvieron las historias contadas de boca en boca. La narración oral acompañó a las comunidades desde tiempos remotos como una manera de transmitir conocimientos, preservar memorias, explicar el mundo, entretener y construir identidad.
 
 
Contar y escuchar historias forma parte de una experiencia profundamente humana. En torno a una voz se reúnen recuerdos, emociones, preguntas y fantasías. Un cuento puede divertir a un niño, despertar la memoria de un adulto, conmover, provocar una reflexión o simplemente regalar unos minutos de imaginación.
 
 
Por eso, la narración oral no es solamente una herramienta para contar cuentos. Es un lenguaje artístico con recursos propios. Quien narra no simplemente reproduce un texto: interpreta, crea climas, administra silencios, juega con los ritmos, construye un vínculo directo con quienes escuchan y cada público modifica, de alguna manera, la historia que sucede allí. Cada función, por eso, es también un acontecimiento irrepetible y distintas puertas de entrada a un mismo universo: el de las historias compartidas.