28 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 616 / EL FESTIVAL VOZ FLORECIDA VUELVE A SEMBRAR HISTORIAS EN FORMOSA

Cuando una voz enciende la imaginación y el encuentro


Voz Florecida vuelve a florecer en Formosa con narradoras de todo el país y hay que sentarse a escuchar porque hay historias que no necesitan más que una voz para encontrar un lugar donde quedarse. Una palabra, un gesto, una pausa o una mirada pueden abrir la puerta a mundos enteros, y con esa certeza como punto de partida, la narradora y comunicadora oriunda de El Corralito (Pirané) Marina Silveri —junto al impulso vital del Centro Cultural Independiente La Mandinga— vuelve a activar la magia con la 3.ª edición del Festival Voz Florecida, un circuito cultural que une voluntades, instituciones y territorios a través de la narración oral. Será desde el martes 1 hasta el sábado 5 de septiembre, con 20 narradoras orales (un seleccionado entre voces locales y visitantes de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Catamarca y Chaco) que desplegarán un itinerario de 25 funciones y tres capacitaciones clave.
 

El Festival, impulsado de manera autogestiva por Silveri, reivindica el valor de la narración oral como expresión artística, herramienta pedagógica y espacio de encuentro comunitario. Habrá actividades en Formosa capital, Villa Escolar y Misión Laishí llevando la palabra narrada a escenarios muy diversos y, especialmente, a públicos que no siempre tienen acceso a este tipo de propuestas. Las narradoras desplegarán sus historias en escuelas, hospitales, centros comunitarios, casas de la Solidaridad, residencias de menores, instituciones y espacios culturales de la capital y el interior provincial.
 
 
Como ocurre con buena parte de las experiencias culturales independientes, esta verdadera quijotada cultural es posible gracias a una red de voluntades, colaboraciones y aportes solidarios, y por ello la organización mantiene abierta la posibilidad de realizar donaciones a través del alias vozflorecida.mp, una forma concreta de acompañar la continuidad de un proyecto que apuesta por el encuentro, la circulación cultural y la construcción de públicos. Una oportunidad para ser parte del engranaje que hace florecer la palabra en la región.
 
 
A esta red se suman también el Ministerio de Cultura y Educación, el Ministerio de Turismo, el Ministerio de la Comunidad, el Instituto de Pensiones Sociales (IPS) y el Municipio de Villa Escolar, instituciones que colaboran con el desarrollo de las actividades. Además, esta 3era edición fue declarada de interés legislativo por la Cámara de Diputados de la Provincia.

Un mapa federal de historias


La grilla de esta edición reúne a referentes de distintos puntos del país junto a una nutrida representación formoseña, consolidando un intercambio de identidades y tonadas único. El resultado será una verdadera trama de voces y procedencias, con diferentes maneras de entender y ejercer el arte de narrar.
 
  • Voces visitantes: Cristina Rodríguez y Ester Chacón (Llavallol), Gladys Márquez (La Plata), Andrea Suárez, Carla Herbstein y Valeria Rinoldi (Córdoba), Regina Sáez (Tucumán), Silvia Lizárraga (Catamarca) y Nora Schwartz (Resistencia).
  • Voces locales: Carola Mercado, Gabriela Zorrilla, Claudia Pineda, Silvia Polo, Alejandro Flores, Rossana Caballero, Silvina Alessio, Antonia Palacios, Noeli Ibar y la propia Marina Silveri.
 
Las instancias formativas ocuparán un lugar destacado dentro del Festival con tres talleres intensivos. El martes 1 de septiembre, en la EPES N.º 87, se desarrollará un Taller de narración oral a cargo de las narradoras visitantes. El miércoles 2, la narradora oral y titiritera platense Gladys Márquez llegará a La Mandinga con el Taller de títeres y narración oral Historias en la palma de la mano, una propuesta que cruza dos lenguajes capaces de potenciar la imaginación y el vínculo con las historias. Y el jueves 3 de septiembre, la Escuela Normal será sede del Taller La Narración oral como herramienta pedagógica, dictado por la licenciada Carla Herbstein, de Córdoba. La actividad estará destinada a estudiantes de los profesorados de los distintos institutos terciarios de la capital. Así, el festival no se limita a presentar espectáculos: también propone compartir herramientas, experiencias y saberes para que la narración oral pueda continuar multiplicándose en otros espacios.

Historias que salen al encuentro


Uno de los rasgos más interesantes de Voz Florecida es precisamente su decisión de llevar las historias más allá de los escenarios tradicionales. Las funciones se piensan para encontrarse con comunidades concretas y con espectadores de distintas edades y realidades. Si bien gran parte del circuito dialoga con públicos específicos de instituciones de salud y educación, el Festival ofrecerá ventanas abiertas para el público general en la ciudad capital y el interior:

  • Miércoles 2/09 (21 hs.): Picado de historias, una velada descontracturada donde el elenco desfilará por las mesas del Bar Nanawa invitando a dejarse llevar por la diversidad de relatos y voces.
  • Viernes 4/09: función comunitaria en la sala teatral de la Casa del Bicentenario de Villa Escolar.
  • Sábado 5/09 (16 hs.): función especial para las infancias en La Mandinga.
  • Sábado 5/09 (21 hs.): gran espectáculo de cierre para adultos en el escenario de La Mandinga.
 

Durante cinco días, las voces de veinte narradoras recorrerán distintos espacios de Formosa para recordar que los cuentos no pertenecen solamente a los libros. También viven en las voces, en los cuerpos, en los silencios y, sobre todo, en quienes están dispuestos a escuchar. Porque mientras haya alguien que cuente y alguien que quiera escuchar, la magia de las historias seguirá encontrando dónde florecer.
 

El antiguo ritual de contar


Mucho antes de los libros, de la radio, del cine y de las pantallas, estuvieron las historias contadas de boca en boca. La narración oral acompañó a las comunidades desde tiempos remotos como una manera de transmitir conocimientos, preservar memorias, explicar el mundo, entretener y construir identidad.
 
 
Contar y escuchar historias forma parte de una experiencia profundamente humana. En torno a una voz se reúnen recuerdos, emociones, preguntas y fantasías. Un cuento puede divertir a un niño, despertar la memoria de un adulto, conmover, provocar una reflexión o simplemente regalar unos minutos de imaginación.
 
 
Por eso, la narración oral no es solamente una herramienta para contar cuentos. Es un lenguaje artístico con recursos propios. Quien narra no simplemente reproduce un texto: interpreta, crea climas, administra silencios, juega con los ritmos, construye un vínculo directo con quienes escuchan y cada público modifica, de alguna manera, la historia que sucede allí. Cada función, por eso, es también un acontecimiento irrepetible y distintas puertas de entrada a un mismo universo: el de las historias compartidas.
 

OBERÁ EN CORTOS VUELVE A MIRAR EL CINE DESDE LAS FRONTERAS

Formación, circulación y redes para el audiovisual regional

 
¿Dónde circula una película cuando se produce lejos de los grandes centros de la industria audiovisual? ¿Cómo encuentra a sus espectadores una obra realizada en Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes, Paraguay o el Sur de Brasil? ¿Y qué sucede cuando las fronteras, en lugar de separar, se convierten en una posibilidad de encuentro? Sobre esas preguntas vuelve a trabajar el 23.er Festival de Cine de Oberá, por la Identidad y la Diversidad Cultural, que este año despliega una agenda que va más allá de las pantallas.
 
 
Del 6 al 10 de octubre de 2026 habrá laboratorios, capacitaciones, foro regional, sedes paralelas forman parte de una propuesta que busca fortalecer los vínculos entre quienes producen y hacen circular cine en la región Entre Fronteras. La convocatoria alcanza a trabajadores y trabajadoras del sector audiovisual de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe, además de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul, en Brasil; Paraguay y Uruguay.

Herramientas para nuevas películas


El Festival desplegará dos espacios de formación intensivos, orientados a potenciar los desarrollos locales con becas para la región:

  • Taller Diseño de estrategias de distribución en festivales y mercados, con el agente internacional Punctum Sales. Se acompañará a 12 películas —cortometrajes o largometrajes (en corte final o con un solo estreno)— durante tres encuentros para trazar su ruta por festivales y mercados globales. El taller cuenta con dos becas destinadas a películas de autores de la región Entre Fronteras.
  • Laboratorio de desarrollo de cine para infancias De la idea al Papel: ¿Cómo crear cine para las infancias?, guiado por Maco Pacheco (Estudio 25.27), convoca a duplas creativas con proyectos de cortos o largos en etapa germinal. Cuatro propuestas accederán a tutorías estructuradas a través de encuentros 2 virtuales y 3 presenciales.

Foro Entre Fronteras: El puente hacia el espectador


Uno de los ejes más interesantes aparece en el Foro Entre Fronteras: cine regional, circulación y públicos, organizado junto al Festival Santa María Vídeo e Cinema, de Brasil. La convocatoria a exhibidores, programadores, comunicadores, gestores culturales, distribuidores y agentes de circulación que desarrollen su actividad en la región es para debatir la sostenibilidad de las salas y mediación cultural. La primera parada de esta red transfronteriza es inminente: un encuentro virtual pautado para hoy 28 de agosto, de 11 a 13 horas

Sedes itinerantes y acreditaciones


Bajo el programa Pantallas Entre Fronteras, se invita a cines, espacios comunitarios y educativos a convertirse en sedes paralelas y recibir la programación oficial a partir de septiembre. La idea es que la experiencia del festival no quede concentrada en una única ciudad ni en los días de realización del encuentro. A su vez, prensa, comunicadores y creadores de contenido tienen abierta la convocatoria para acreditarse y narrar el Festival desde sus propias perspectivas. Las propuestas de formación, laboratorios y el Foro Entre Fronteras requieren inscripción previa en www.oberaencortos.ar. Todas las convocatorias finalizan el 1 de septiembre.
 
 
Entre Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes, Paraguay, Uruguay y el Sur de Brasil existen historias, paisajes, lenguas, memorias y formas de mirar que comparten una geografía, pero que todavía no siempre encuentran circuitos comunes para mostrarse. Construir esos circuitos implica producir, pero también formarse, encontrarse, distribuir, comunicar, exhibir y generar públicos.
 

27 agosto 2026

EL LAGO DE LOS CISNES EN FORMOSA

Tradición y formación

 
El Lago de los Cisnes, una de las piezas más reconocidas del repertorio universal, llegará el sábado 29 de agosto a Formosa como parte de una Gala que busca poner en diálogo la tradición del ballet clásico con la creación contemporánea y la experiencia de quienes transitan sus primeros escenarios. La función será a las 21 horas, en el Cine Teatro Italia, presentada por Ballare Estudio de Danzas, con la participación de todos los niveles de su formación de Danza Clásica y Contemporánea.
 
 
Uno de los momentos centrales de la noche estará protagonizado por Brenda Vera y Luciano Bravo, bailarines invitados del Ballet de Córdoba, quienes llegarán a Formosa para interpretar dos pas de deux de El Lago de los Cisnes, con música de Piotr Ilich Tchaikovsky. La presencia de bailarines profesionales junto a estudiantes de Ballare propone una experiencia que excede la lógica de una muestra de fin de ciclo. Las alumnas participarán en diferentes escenas y danzas del repertorio, compartiendo escenario con intérpretes que desarrollan su actividad profesional y llevando al espacio escénico parte del proceso de formación que habitualmente ocurre dentro del aula.

La gala no estará concentrada exclusivamente en el ballet clásico. La programación propone un recorrido por distintas formas de entender y habitar la danza, incorporando obras contemporáneas y nuevas producciones. En ese recorrido, MN ShowDance, integrado por Manuel Vega y Natalia Carabajal, estrenará una nueva coreografía de Paso Doble. También se presentará Años de soledad, interpretada por Victoria Caballero, con coreografía del maestro José Luis Lozano. A estas propuestas se sumará Velo, una creación de Mariana Ríos que será interpretada por las alumnas del Nivel Avanzado.

Descubrir el ballet desde la platea


Además del objetivo artístico y formativo, la Gala incorpora una iniciativa destinada especialmente a la construcción de nuevos públicos. Ballare habilitó un beneficio para estudiantes de nivel primario, secundario, terciario y universitario, quienes podrán acceder a localidades Pullman a $10.000, presentando la correspondiente acreditación de alumno regular.

La propuesta busca acercar las artes escénicas a públicos jóvenes y no limitar la experiencia a quienes ya tienen un vínculo con la danza. La invitación alcanza tanto a estudiantes de disciplinas artísticas como a quienes nunca asistieron a una función de ballet y pueden encontrar en esta gala una primera aproximación al género.
 
 
ENTRADAS
Quiero ya Eventos: Platea central agotadas. Quedan lugares laterales.
Ballare. Av. 25 de Mayo 1.329, 1.er piso, de 17 a 21. Tel. 370 5010118: Pullman, incluido beneficio para estudiantes.

VAPULA: REVISTA FORMOSEÑA DIGITAL QUE TEJE UNA RED ARTÍSTICA GLOBAL

La literatura y el arte formoseño rompen fronteras de la mano de Revista Vapula, una publicación digital con una propuesta que combina análisis, curaduría astrológicay estrategias de posicionamiento digital. Fundada el 13 de febrero de 2026 por la escritora y ensayista local Milagros Gómez, esta iniciativa autogestiva se afianza rápidamente como una plataforma de proyección internacional. El proyecto ya incorporó autores de Estados Unidos y estableció alianzas con iniciativas culturales y musicales. En agosto, además, sumó un Directorio Literario Formoseño para acercar oportunidades de publicación a escritores de la provincia.
 

La propuesta editorial entiende a la publicación como algo más que una vidriera. La revista desarrolla artículos individuales sobre sus artistas, investigando sus recorridos y características estéticas para construir una narrativa alrededor de cada obra. A eso suma estrategias de posicionamiento en buscadores (SEO), con el objetivo de que esos contenidos puedan convertirse, con el tiempo, en registros consultables y verificables para lectores, editoriales, agencias y medios de comunicación. En ese sentido, la revista plantea una mirada sobre una problemática habitual para quienes producen arte y literatura: publicar no necesariamente significa ser encontrado. Una obra puede formar parte de una revista, una antología o una convocatoria y, sin embargo, desaparecer rápidamente entre el enorme volumen de contenidos que circulan en internet. Vapula intenta trabajar precisamente sobre ese punto.

Cada publicación busca aportar contexto, análisis y palabras clave que permitan reconstruir la trayectoria de un artista y facilitar que su trabajo vuelva a aparecer cuando alguien lo busque. La propia revista sostiene que estos artículos pueden funcionar como archivo y respaldo para presentar una obra ante editoriales, agentes u otros espacios de circulación.

Una constelación de artistas


La identidad de Vapula también se aparta de las clasificaciones editoriales tradicionales. En lugar de establecer una única temática o disciplina como criterio de selección, la revista utiliza los arquetipos astrológicos como una forma de vincular obras y artistas a partir de sus características. Así, Plutón reúne aquellas producciones que se internan en lo oscuro, lo tabú, la muerte, la sexualidad o los aspectos psicológicos más intensos. Saturno se vincula con obras atravesadas por la estructura, la disciplina y el peso de una trayectoria. Urano representa la experimentación, la originalidad y la ruptura con los moldes; mientras que Neptuno reúne propuestas simbólicas, abstractas o interdisciplinarias. También aparecen Luna y Venus, asociadas a la introspección, las raíces, el inconsciente, la estética, lo romántico y la melancolía.
 

Milagros Gómez, escritora y ensayista local, fundadora de la revista Vapula.

 
La idea es que las disciplinas no funcionen como fronteras. La literatura puede convivir con la música y otras expresiones artísticas si existe un universo conceptual que las conecte. Es una manera de pensar la revista como una constelación: distintas voces, diferentes recorridos y estéticas que encuentran un punto de encuentro sin tener que renunciar a aquello que las vuelve particulares.

De Formosa hacia una red internacional


El crecimiento del proyecto llevó a Vapula a ampliar rápidamente su alcance. Uno de los hitos señalados por la revista fue su incorporación al directorio internacional Chill Subs, una plataforma que reúne publicaciones de distintos países y que permitió ampliar la convocatoria hacia escritores de otras regiones. 

A partir de ese recorrido comenzaron a incorporarse autores estadounidenses provenientes de estados como Connecticut, Massachusetts e Indianapolis, ampliando el catálogo de la revista más allá de las fronteras argentinas.

El proyecto también comenzó a construir una red de colaboradores. El movimiento cultural internacional ERGO estableció una alianza con Vápula que contempla nuevas posibilidades de circulación para escritores publicados por la revista. A su vez, la incorporación de RU!DOZO abrió una vía de trabajo vinculada con la música, mediante artículos y entrevistas destinadas a acompañar la difusión de músicos y generar conexiones con otros profesionales del sector.
 
 
De esa manera, Vapula empieza a correrse de la idea de una revista entendida solamente como publicación periódica para convertirse en una infraestructura de circulación cultural. Su propia red de colaboradores está pensada para que los artistas puedan acceder a nuevos contactos y fortalecer sus posibilidades de difusión y colaboración.

Cuando buena parte de los circuitos de legitimación y circulación cultural continúan concentrándose en grandes centros urbanos, el recorrido de Vapula propone otra dirección: construir desde Formosa una plataforma capaz de mirar hacia afuera y, al mismo tiempo, generar herramientas para que los artistas locales también puedan hacerlo.

Gestión que nace desde la periferia


Detrás de Vapula hay también una concepción sobre la gestión cultural. Milagros Gomez, nacida en Formosa en 2003, desarrolla su producción como escritora de cuentos, ensayos y poesía, con una búsqueda vinculada al denominado terror poético. Su propia obra circuló en publicaciones de Argentina, México, España, Chile y Colombia y algunas de sus producciones fueron adaptadas a formatos audiovisuales y podcasts.

Pero el proyecto que comenzó como una revista fue ampliándose hacia una tarea de gestión y articulación: reunir artistas, generar publicaciones, crear vínculos y ordenar información para que otros creadores puedan encontrar oportunidades. La apuesta no parece ser solamente publicar más. Es construir condiciones para que una obra pueda ser encontrada, leída, interpretada y conectada con nuevos espacios.Y quizás allí esté una de las claves de esta experiencia: que una revista nacida en Formosa no se piense como una publicación periférica que busca llegar al centro, sino como un punto de partida desde el cual comenzar a tender sus propias redes.

Directorio Literario Formoseño


El movimiento de expansión de Vapula no quedó solamente en la incorporación de artistas extranjeros. También derivó en una pregunta hacia adentro: ¿cómo hacer para que los escritores formoseños puedan acceder a oportunidades que muchas veces circulan por fuera de los circuitos locales?
 
 
De esa inquietud nació, el 13 de agosto, el Directorio Literario Formoseño, una plataforma independiente y autogestiva creada por Milagros Gómez para reunir en un mismo espacio información que suele encontrarse dispersa: convocatorias de revistas y editoriales, concursos, talleres, becas, residencias y otras oportunidades vinculadas con la producción literaria.

La propuesta apunta a que los escritores de Formosa puedan conocer alternativas de publicación y formación fuera del circuito provincial y nacional, sin que para ello tengan que abandonar su territorio. La plataforma se presenta justamente como una herramienta para contribuir a la internacionalización de la literatura formoseña desde casa.

El Directorio incorpora además un Catálogo de Libros Formoseños, destinado a reunir información sobre obras disponibles para la compra, sus prólogos y las biografías de sus autores, facilitando que los lectores puedan conocerlas y acceder a los espacios donde adquirirlas.

25 agosto 2026

MARCELA VILLÁN: ENSEÑAR INGLÉS PARA EDUCAR HACIA UN FUTURO SOSTENIBLE

Más allá del inglés: Integrando la sostenibilidad y la conciencia ambiental en nuestras aulas

 
Por Marcela Villán
Profesora de Inglés, formadora docente y conferencista

Soy profesora nacional en inglés desde hace más de 30 años (38 para ser más precisa) y, a lo largo de mi carrera, también me he desempeñado como coordinadora de Inglés en escuelas bilingües y formadora docente. Desde hace varios años, también soy conferencista internacional intentando hacer tomar conciencia sobre la importancia de llevar la sostenibilidad y la educación ambiental a las aulas de Inglés en todo tipo de instituciones educativas del país.
 

Al trabajar en colegios bilingües, donde las materias se dictan tanto en inglés como en español, comencé a enseñar Educación Ambiental (Environmental Management) como materia en inglés en el año 2006. Por supuesto, fue un gran desafío al comienzo dado que en el Profesorado no había tenido ninguna materia que me hablara del medio ambiente. Me auto eduqué en el tema y hasta cursé varias diplomaturas en educación ambiental. Luego me contacté con el programa de las Escuelas Globales de la Red para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas y a partir de ahi, el vuelco que le dí a mis clases fue espectacular

Así fue como la sostenibilidad y la educación ambiental comenzaron a ocupar un lugar cada vez más importante en mi trabajo. Creo que el aula puede ser un espacio muy poderoso para abordar problemáticas globales, desarrollar el pensamiento crítico y ayudar a los estudiantes a comprender que también pueden ser agentes de cambio.Siempre me interesó buscar maneras de hacer que el aprendizaje fuera más significativo y estuviera conectado con el mundo real.

La microcertificación del Instituto para la Educación Humana también me abrió muchas puertas, Gracias a esta microcertificación y su marco solucionador (Marco de la indagación a la acción), mis alumnos han comenzado a buscar soluciones a problemas globales de manera eficaz. Y gracias a estos proyectos, la escuela donde trabajo se ha convertido en escuela UNESCO, recibiendo dicha distinción hace 2 años atrás. 

Para mí, educar para la sostenibilidad no es solamente enseñar sobre problemas ambientales. La sostenibilidad implica también pensar en la economía y la sociedad. Esos serían los tres pilares fundamentales de la sostenibilidad. Y trabajar sobre ellos, es ayudar a los estudiantes a comprender conexiones, tomar decisiones responsables y desarrollar los conocimientos, valores y habilidades necesarios para contribuir a un futuro más sostenible, justo y equitativo.
 
Ese es mi compromiso con la educación hoy en dia. Y transmitir mis conocimientos en las capacitaciones que dicto es lo que me hace feliz al pensar en que más y más aulas trabajarán con el mismo fin. 
 
NOTA EDITORIAL. La enseñanza del inglés también puede convertirse en una puerta de entrada para trabajar problemáticas que atraviesan al mundo actual. Marcela Villán, profesora de Inglés, formadora docente y conferencista internacional, lleva años vinculando la enseñanza de la lengua con la sostenibilidad y la educación ambiental. Su recorrido profesional muestra cómo el aula puede transformarse en un espacio para pensar, cuestionar y actuar frente a los desafíos sociales, económicos y ambientales de nuestro tiempo. En primera persona, comparte cómo nació este compromiso y de qué manera fue creciendo a lo largo de su carrera. 

21 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 615 / LA MÚSICA EN CLAVE COMUNITARIA

De los talleres al barrio, nuevos escenarios de la cultura


La producción artística pública de Formosa comenzó a trazar un nuevo mapa de circulación con el inicio de Sonidos Comunitarios, un ciclo impulsado por la Subsecretaría de Cultura que propone descentralizar la formación musical y llevar a los barrios el trabajo que, de forma cotidiana y gratuita, se cocina puertas adentro de los talleres culturales para así transformar los espacios comunitarios en escenarios de encuentro, participación y formación de públicos.
 
 
Hay una diferencia importante entre llevar un espectáculo a un barrio y hacer que el barrio forme parte de un proceso cultural. En esa diferencia parece estar una de las claves de Sonidos Comunitarios que tuvo su puntapié inicial el sábado 15 de agosto en el Centro Comunitario del barrio La Nueva Formosa. Allí, una tarde de acceso libre convocó a vecinos, familias y estudiantes en torno a la música y reunió a los talleres de arpa Formar Arpegios; de guitarra Acordes Formoseños, y de canto Formosa yo te canto, junto con la participación especial de Qomllalec y Pombú. La propuesta contempla cuatro ediciones mensuales, con distintos talleres en cada jornada. De esta manera, los 12 espacios de formación musical de la Subsecretaría de Cultura podrán compartir progresivamente el trabajo que desarrollan durante el año.
 
 
Para quienes aprenden un instrumento o se forman en canto, presentarse ante un público es mucho más que una muestra. El paso del espacio de ensayo al escenario modifica la experiencia de aprendizaje: obliga a escuchar de otra manera, a asumir responsabilidades, a trabajar colectivamente y a enfrentarse a esa mezcla de nervios y entusiasmo que aparece cuando aquello que se practicó durante meses finalmente se comparte. La técnica, entonces, encuentra una dimensión nueva en el encuentro con otros. El estudiante deja de ser solo quien aprende para convertirse también en intérprete y protagonista de una experiencia cultural. Y allí aparece otro aspecto central: la formación de públicos. Y para los vecinos que se acercan, especialmente niños, niñas y jóvenes, el encuentro puede ser también una primera aproximación a un instrumento, a una disciplina artística o a un espacio de formación que hasta ese momento desconocían.

El barrio, un escenario


El Centro Comunitario de La Nueva Formosa funciona, en paralelo, como espacio de desarrollo de otras propuestas artísticas. Allí se dictan talleres de percusión y zapateo, a cargo de Freddy Yahari; danzas clásicas, con Marianela Vera; y producción musical, a cargo de Nicolás Saavedra. La existencia de esta diversidad permite pensar al centro comunitario como algo más que un lugar donde se brindan servicios o actividades. Puede convertirse en un nodo cultural: un espacio donde se aprende, se produce, se ensaya, se comparte y se construyen vínculos alrededor del arte.
 
 
Esa mirada resulta particularmente significativa cuando se habla de descentralización cultural. No toda la vida artística de una ciudad tiene por qué concentrarse en sus teatros, centros culturales o espacios tradicionalmente reconocidos como escenarios. También puede suceder en un barrio, en una plaza, en una escuela o en un centro comunitario. Cuando esos lugares se abren a la producción artística, el territorio adquiere otra dimensión: el barrio deja de ser solamente el lugar donde transcurre la vida cotidiana para convertirse también en productor y protagonista de cultura.

La música como pertenencia


También hay una dimensión identitaria en la propuesta. No es menor que los talleres se llamen Acordes Formoseños o Formosa yo te canto, ni que artistas locales participen como invitados. Los nombres, los repertorios, las experiencias y las personas que participan van construyendo una determinada manera de narrar el territorio. La cultura no se limita a conservar una identidad ya definida. También la produce y la transforma permanentemente. Por eso, cuando los talleres llevan su trabajo a los barrios, no solamente muestran lo que aprendieron. Ponen en circulación formas de mirar, escuchar y representar a Formosa. Y ese proceso adquiere mayor fuerza cuando se desarrolla en espacios donde la comunidad puede reconocerse como parte de la experiencia.
 
 
Uno de los mayores valores de Sonidos Comunitarios está en que propone hacer circular procesos culturales y no solo productos terminados. No se trata de contratar un espectáculo para que llegue al barrio durante una tarde. Se trata de mostrar qué ocurre durante todo el año en los talleres: las horas de práctica, la formación, el vínculo entre docentes y estudiantes, el aprendizaje de un instrumento, el descubrimiento de una voz y la construcción colectiva de una presentación. Cada encuentro funciona como una pequeña ventana hacia un proceso mucho más amplio. La música que llega al escenario comunitario es apenas la parte visible de algo que sucede mucho antes y que continúa después.
 
 
Hay, finalmente, una cuestión que atraviesa toda la propuesta: el lugar de las comunidades en la vida cultural. Una política cultural puede pensar a los barrios como destinatarios de actividades. Otra puede pensarlos como territorios donde existen capacidades, saberes, artistas, estudiantes y públicos capaces de producir cultura. Sonidos Comunitarios camina en esa segunda dirección. Porque cuando los talleres salen de sus espacios habituales, cuando los estudiantes ocupan un escenario cercano, cuando los vecinos se acercan y cuando los artistas dialogan con quienes están comenzando su recorrido, se genera algo que excede a una presentación musical. Se construye comunidad.

Una política cultural que se construye en territorio


La propuesta de Sonidos Comunitarios también permite volver sobre una discusión más amplia acerca del acceso a la cultura. La gratuidad es, en este sentido, una condición importante, pero no alcanza por sí sola para explicar el valor de la iniciativa. El desafío consiste también en acercar las posibilidades de formación y participación a quienes quizás no tienen contacto habitual con los circuitos culturales tradicionales.
 
 
Desde la organización se remarcó que los talleres son libres, gratuitos e inclusivos y que uno de los objetivos de Sonidos Comunitarios es que la comunidad conozca esas propuestas y pueda acercarse a ellas. Así, el acceso a la cultura aparece no solamente como posibilidad de asistir a un espectáculo, sino como derecho a aprender, crear, participar y desarrollar capacidades artísticas.
 
 
La directora de Acción Cultural, Graciela Marechal, a cargo de la Subsecretaría de Cultura, destacó precisamente el propósito de que los talleres salgan a recorrer los barrios y valoró el acompañamiento del Ministerio de la Comunidad para concretar esta primera etapa. También planteó una definición política sobre el lugar de la cultura al señalar que, frente al desfinanciamiento nacional, “en Formosa seguimos el camino contrario, bajo la concepción de que la cultura es un derecho”. Más allá de la discusión institucional, esa afirmación permite leer el ciclo desde una perspectiva cultural concreta: ¿qué significa garantizar el acceso a la cultura? En parte, significa que una niña pueda acercarse a un instrumento, que un joven encuentre un espacio de creación, que un estudiante tenga dónde mostrar lo que aprendió y que una familia pueda participar de una actividad artística sin que el costo sea una barrera.
 


GABY PASTOR Y CARLOS CANO EN EL UNIVERSO DE MORIA

Dos formoseños en la biopic más comentada de la temporada

 
Nota relacionada:
 
Hay historias que, al desembarcar en el catálogo global de streaming, cobran una dimensión difícil de medir desde los escenarios donde se gestaron. La llegada de la serie biográfica Moria a la pantalla de Netflix no solo reconstruye la figura de una de las personalidades más complejas e hiperbólicas del espectáculo argentino; también expone las grietas por donde el talento de las provincias logra filtrarse en los grandes relatos de la industria nacional. En ese mapa de luces, excesos y teatralidad, la presencia de dos artistas formoseños en el elenco adquiere un peso que excede la mera anécdota: se trata de la actriz Gaby Pastor y el actor Carlos Cano.
 
Gaby Pastor es la abogada paraguaya de Moria, mientras estuvo en prisión.
 

Estrenada el 14 de agosto, la producción dirigida por Javier Van de Couter recorre distintas etapas de la vida de La One, interpretada por tres actrices: Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani y Cecilia Roth. La serie se construye como una biografía atravesada por la propia voz y presencia de Moria, y recupera algunos de los episodios, personajes y momentos que forman parte de su extensa trayectoria artística. Lejos de la biografía edulcorada o tradicional, la ficción funciona como una construcción atravesada por la propia voz y mito de su protagonista. Y es en ese entramado de caricaturas, estrellas y momentos icónicos del espectáculo nacional donde la provincia de Formosa encuentra dos puntos de contacto concretos.
 
Carlos Cano es el psicólogo a quien Moria bautizó como María Aurelio.
 
Uno de los pasajes que más resonó es la aparición de Carlos Cano, conocido artísticamente como Litokr. Cano encarna a María Aurelio, el psicólogo que visita a Moria durante su reclusión en la cárcel del Buen Pastor, en Paraguay. En la escena —un intercambio filoso y lleno de matices junto a la Moria de Cecilia Roth— el nombre del personaje responde a la particular manera en que Moria habría bautizado al profesional dentro de su relato, convirtiendo el encuentro en una escena que combina humor, provocación y el registro absolutamente personal con el que la serie aborda a su protagonista.

El logro no es casualidad ni producto del azar. Cano suma esta participación a un recorrido audiovisual consolidado que ya registra pasos por producciones de alto perfil nacional como El Marginal, Santa Evita e Historias de un clan, además de una vasta trayectoria en el teatro y cine independiente. Que un actor formado en el circuito regional comparta cuadro y ritmo dramático con una figura de la talla de Roth confirma el nivel de madurez técnica que manejan los intérpretes de nuestra zona.

Gaby Pastor y el tramo paraguayo de la diva


Gaby Pastor, además de actriz es bailarina contemporánea, dramaturga, docente, couch actoral. En Moria asume el rol de una abogada paraguaya en uno de los momentos más mediáticos y complejos de la vida de la diva: su detención en Asunción durante 2015, en la causa judicial por joyas robadas. No es un dato menor dentro de la serie.
 
 
La propia Gaby Pastor anunció públicamente su participación en la serie y destacó el vínculo con la historia paraguaya que aparece en la producción. Su presencia, al igual que la de Cano, permite volver la mirada hacia una cuestión que muchas veces queda escondida detrás de las grandes producciones: los actores que hacen posible esos mundos narrativos también provienen de escenas teatrales y audiovisuales diversas, muchas veces construidas lejos de Buenos Aires.

La aparición de Cano y Pastor en una serie de alcance internacional excede el entusiasmo de la anécdota local o el orgullo del conocido en pantalla. Para una escena cultural como la formoseña, donde buena parte de los artistas construye sus trayectorias desde circuitos independientes, teatros, talleres, producciones autogestivas y proyectos locales, que dos actores de la provincia integren una serie estrenada globalmente marca un indicador claro de circulación de talentos y profesionalización de los artistas formoseños.
 
 
Detrás de esos minutos en streaming no hay suerte: hay trayectorias, formación, castings de alta exigencia, viajes, ensayos y años de trabajo. La pantalla de Netflix funciona, en este caso, como una vidriera de enorme alcance y también permite pensar la relación entre las escenas culturales locales y las grandes producciones audiovisuales. Los artistas no necesariamente deben abandonar su identidad de origen para formar parte e integrarse a la industria mainstream: por el contrario, sus recorridos pueden conectar distintos territorios y circuitos.

Es por ello que la participación de Gaby y Litokr merece ser mirada como parte de una historia más amplia: la de los artistas formoseños que, desde distintos lenguajes y recorridos, continúan ampliando los límites de dónde puede llegar una producción nacida de una trayectoria local. Esta vez, el escenario es Netflix. Y entre las figuras de Moria, también hay dos nombres que llevan a Formosa hasta la pantalla.