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03 octubre 2026

OPINIÓN: OTRAS FORMAS DE HACER

Tres incorporaciones para pensar la gestión cultural


Por Francisco “Corcho” Benítez (*)
 
Pensar en la gestión cultural… Ojo, que hablo de incorporar o generar un desplazamiento, no de sustituir o remplazar totalmente conceptos con los que venimos trabajando en la gestión de experiencias culturales.
 

  • Invención y no solo la  creatividad. Pensar la creatividad muchas veces puede remitir a una acción individual y relacionada al consumo. La idea de invención aparece como un hecho que además puede ser colectivo y piensa más en términos profundos de invención de miradas vínculos y de nuevas posibilidades de relaciones y formas de habitar un territorio.
  • Acontecimiento y no solo eventos. La idea de acontecimiento. Pensar en términos de acontecimiento es pensar también en qué preguntas, qué discusiones qué nuevas tramas de vínculos pueden suceder a partir de la proyección de una experiencia cultural.
  • Improvisación y no solo planificación estratégica. Pensar en la improvisación en términos profundos nos permite quizá ir construyendo una capacidad de escucha y recorrido en relación directa con un territorio y sus posibilidades. Gestionar entonces también el devenir de una idea y su vínculo estrecho también con lo imprevisto.

(*) Francisco “Corcho” Benítez es el director del Centro Cultural Alternativo (CECUAL) de Resistencia, Chaco, un referente clave de la gestión cultural comunitaria en la región. Comenzó su recorrido en espacios independientes y en el movimiento cultural La Ronda. Ingresó al equipo acompañando a Coqui Ortiz en 2009 y asumió como director del CECUAL en 2012. Posee posgrados en Cultura y Comunicación y en Políticas Culturales de base comunitaria.

14 junio 2026

NOTA DE TAPA N.º 608: FORMOSA EN EL POGO MÁS GRANDE DEL MUNDO

Misas ricoteras: los tours que movilizaron a más de mil fanáticos del Indio


Por Rocío Chavez y Dany Gómez

Durante casi una década, grupos de amigos organizaron viajes desde Formosa a cada presentación del Indio Solari. Lo que comenzó con un colectivo de 24 personas terminó convirtiéndose en una verdadera peregrinación que llevó a cientos de formoseños por las rutas argentinas detrás de una misma pasión.
 
 
De un colectivo sin baño camino a Salta en el 2009, a movilizar a más de 1.500 formoseños en Olavarría en el 2017, Fernando Agüero y Sebastián Torito Gómez con Torituur Viajes a la Música fueron los pioneros en organizar viajes a las misas ricoteras, porque en Formosa el que abandona no tiene premio. Un gesto que resume el alma de esos tours se dio en la despedida del Indio: uno de los primeros pasajeros, de Pirané y hoy radicado en Buenos Aires, fue al polideportivo Gatica y le dejó su bandera argentina con el logo de Patricio Rey que lo acompañó durante 15 años de recitales. En esa bandera que hoy descansa junto al Míster “estamos todos los formoseños que no pudimos ir” convencidos que nadie es capaz de matarte en mi alma.
 
Fernando Agüero (Tekeresma Rock)

A comienzos de la década de 2000, tras la separación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el Indio Solari inició su etapa solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y comenzó a girar por las provincias donde las misas ricoteras congregaban cientos de miles de personas. Los tours se convirtieron en punto de encuentro para una comunidad que compartía códigos, música, experiencias y una identidad cultural vinculada al universo ricotero.
 
Milton Fernández Bedoya (Yeúma Producciones y Sótano Cultural)
 
En Formosa, los viajes a las misas ricoteras comenzaron en el 2011 organizados por Fernando y Torito que lo hicieron juntos hasta finales del 2013 cuando —por cuestiones personales— Sebastián dejó los tours hasta el 2016. Fernando siguió con Tekeresma Rock Viajes. Hubo 9 salidas, siempre con dos coordinadores por micros.
 
Doce fueron los colectivos que llegaron desde Formosa al último show del Indio, el 11 de marzo de 2017, en Olavarría, organizados por 5 operadores: Torituur Viajes a la Música, Tekeresma Rock Viajes, el Agite FutbolRock (Javier Pildayan y Lucho Monjes), La Cornisa, de Clorinda (Aníbal Benítez) y en el 2017 Yeúma Producciones (Milton Fernández Bedoya). Aproximadamente 900 personas en micros y con las que viajaron de forma particular sumaron 1.500 formoseños. El recital en el predio La Colmena fue histórico al congregar entre 400.000 y 500.000 personas. Hubo fallas graves de seguridad, lo que resultó en la muerte de dos personas y múltiples heridos.

El origen de la locura


La génesis de los tours formoseños fue en el 2009, luego del show del Indio en Salta, y Fernando lo cuenta: “Éramos 24 amigos arriba de un colectivo, sin baño, rumbo a Salta. Nadie imaginaba que años después terminaríamos movilizando a más de mil formoseños detrás de una misa ricotera. Era el único show del año del Indio, y queríamos vivir la experiencia, juntamos $300 para el viaje, entrada y viáticos, vendimos locro, empanadas, pollos y pasamos la gorra en la casa”. Luego del primer viaje —siempre en 2011— vendrían Junín y Tandil, después en el 2013 Mendoza (único show), 2014 Gualeguaychú y Mendoza, 2016 Tandil y 2017 Olavarría. No hubo misas en 2012 ni en 2015.
 
 
Los viajes requerían una planificación compleja: reservas, coordinación de contingentes, puntos de encuentro, alojamiento en algunos casos y asistencia durante trayectos que superaraban los mil kilómetros. El principal desafío de Fernando y Torito en la primera peregrinación fueron dos: cubrir el costo de los colectivos (ya sea en Formosa, Corrientes o Chaco) y conseguir con anticipación las entradas para el show de Salta, en el 2011; esa misa fue la última realizada en un estadio de fútbol, los shows los restantes se hicieron en autódromos e hipódromos, excepto el último que fue en La Colmena.

La organización comenzaba ni bien se sabía la fecha de la próxima misa, lo que pasaba al terminar un show. En la pantalla gigante se anunciaba “y a la semana arrancábamos a trabajar; conseguir colectivos y reservar las entradas, confirmado eso, hacíamos los afiches y salíamos a pegarlos con engrudo artesanal por toda la ciudad, con los flyers íbamos a recitales o eventos masivos en la ciudad y también a las radios y diarios”.
 
 
Como en toda producción independiente y autogestionada, económicamente se empataba o ganaba. Fernando dice que todo era “a pulmón, inversión y reinversión, pero la gente siempre respondió positivamente, y la ola fue creciendo levando la bandera de Formosa a todos lados”.

La partida física del Indio Solari dejó un tendal de remeras negras huérfanas en todo el país, y Formosa no fue la excepción. Sin embargo, para entender la magnitud del fenómeno en esta tierra, no alcanza con contar los kilómetros de ruta ni enumerar los colectivos que partían. La verdadera victoria de la comunidad ricotera local fue otra: lograr que el templo baje a la provincia. A través de banderazos, productoras independientes, alianzas estratégicas y una resistencia cultural que involucró a nombres reconocidos de la escena local, Formosa demostró que la distancia geográfica no era un impedimento para encender el fuego.
 
 
Donde hay dolor habrá canciones, y aunque el Indio ya no tocará en vivo, al final del día, las despedidas son esos dolores dulces, pero queda el orgullo de saber que cuando el fuego creció elegimos estar allí, rindiéndole cuentas a mi único héroe en este lío. La liturgia quedó sembrada en esta tierra para siempre. Por eso, en este día y cada día, la bandera de la resistencia, como la de Pirané, ya no se baja nunca más. ¡Gracias Indio, de todo el pueblo ricotero de Formosa, pensando en vos siempre, siempre extrañándote!

Ñam fri frufi fali fru, Vencedores vencidos y Mariposa Pontiac

 
Los colectivos de Torituur Viajes a la Música y Tekeresma Rock Viajes no se identificaban con números, sino con frases o nombres de canciones de Los Redondos. Así, entre Ñam fri frufi fali fru, Vencedores vencidos y Mariposa Pontiac, cada pasajero lograba divisar su micro en medio de la maravillosa locura del regreso de cada recital.
 
 
Cada uno que viajó a las misas atesora su propia bitácora, y Fernando rescata algunas postales colectivas de las tantas rutas que coordinó: “En Salta 2009, tiraban fuegos artificiales en una estación de servicio, en la previa. En Junín 2011 sufrimos la primera caminata larga: 7 kilómetros entre el colectivo y el predio. Nuestra referencia para el regreso era una casa de color rosa que a la vuelta nunca pudimos ver porque no tenía luz. Esa noche, en el pogo, perdí una zapatilla al tercer tema; cuando terminó Jijiji, me cayó en la cabeza otra zapatilla que no era mía, ¡pero del mismo número! La tengo de recuerdo”.

El viaje a Mendoza en 2013 duró una eternidad de 28 horas, pero el deseo de cuando el fuego crezca quiero estar allí lo podía todo. “Fue el último viaje que organizamos juntos con Torito. Llevamos 3 colectivos de 60 pasajeros. El coordinador de una de las unidades se olvidó el pendrive con música y solo tenía el disco Luzbelito. Escuchamos ese álbum todo el viaje. ¿Y con qué tema abrió el Indio esa noche? ¡Con Luzbelito! Increíble. El asado nunca faltaba en la ruta, y esa vez lo hicimos con leña de eucalipto, ¡salió mentolado!. Durante el show caía agua nieve y hacíamos el pogo a 5 grados bajo cero”.
 

La caminata de Junín fue superada ampliamente en Gualeguaychú 2014: “Se inundó el lugar donde paraban los micros y fue un caos. Llevamos 3 colectivos: uno logró quedar a 3 kilómetros del predio, otro a 20 y el último a 30 kilómetros, y caminamos. Y en Tandil 2016 estuvimos varados 8 horas en Santa Fe por un control de Gendarmería. Nos quisieron incautar las bebidas, pero logramos que no se las lleven, y hasta salí en los diarios. Para Olavarría 2017 elegimos el IPV como punto de salida, tocó El Andador de Luca y con esa manija partimos hacia lo que sería la última misa. En esos viajes hicimos grandes amistades, unimos viejas enemistades y nacieron amoríos. Solo queda agradecer siempre a los amigos de la vida que bancaron esta locura”.
 
 
Fernando, al igual que todos los ricoteros, todavía procesa el durísimo impacto emocional de la muerte del Indio Solari. Afirma que su relación con Patricio Rey es “muy fuerte y loca”, y concluye con el pecho apretado: “Es increíble que una persona que no conocés personalmente te sacuda tanto. Lloré cuando se fue mi abuela, cuando salimos campeones del mundo, por Lola, mi perra, y por la muerte del Indio. Te festejo, te lloro y te vuelvo a festejar, ¡gracias por el legado! Se te va a extrañar. Escuchen siempre Todo un palo”.

La cultura ricotera en Formosa


El fenómeno ricotero no fue un esfuerzo aislado; funcionó como un tejido con otros actores del circuito cultural local. Con el paso de los años, Formosa recibió a figuras fundamentales del universo ricotero. El broche de oro lo puso uno de los pilares de la cultura rockera en Formosa: Milton Fernández Bedoya, productor, gestor cultural y responsable de Sótano Cultural. Tras años de insistencia virtual logró la histórica llegada de Skay Beilinson a Formosa. Junto a su banda Los Fakires, el Flaco tocó en el Club CEP el sábado 7 de marzo de 2026, marcando un hito para el rock local. Tres años antes, Sótano recibió en dos noches (sábado19 y domingo 20 de agosto) a Walter Sidotti (baterista histórico de PR) y Sergio Colombo (saxofonista de Los Fundamentalistas), junto a bandas locales invitadas.
 
 

La articulación local dejó otras postales imborrables


BALTAZAR COMOTO, guitarrista fundamental de la etapa solista del Indio, tocó en Ramal Pub, organizado por Nelbott Producciones.

MARIO BREUER, ingeniero de sonido y productor de los discos icónicos de Los Redondos, llegó a Formosa en octubre de 2013 para dictar una capacitación técnica única en la región, sobre una propuesta del Festival Mamboretá.

MARCELO TORRES, el primer bajista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, vino a Formosa en el 2018 (salón cultural municipal) y en el 2023 (JBC), de la mano de Quieren Rock.

WILLY CROOK, recordado saxofonista de los primeros discos de Los Redondos, llegó por primera vez a la ciudad con su banda The Funky Torinos. Tocó el 20 de diciembre de 2019 en el emblemático bar 323, que celebraba sus 15 años.

LUIS ROBINSON, el armonicista que grabó la inolvidable introducción de Tarea Fina en el disco La mosca y la sopa, pisó suelo formoseño en varias ocasiones.
 

La movida también tuvo uno de sus momentos más recordados en 2014, cuando se realizó el Banderazo Ricotero en el Paraíso de los Niños. La convocatoria se desarrolló en simultáneo con encuentros similares realizados en distintas ciudades del país y funcionó como antesala del viaje  a Gualeguaychú.

Tekeresma


De la mano de Fernando Agüero, Tekeresma, una productora de espectáculos en vivo, fue parte muy importante en esa movida. Radicado hoy en el interior provincial junto a Kari —su compañera desde hace 10 años, a quien conoció gracias a esta locura redonda—, Fernando cuenta que por sus filas pasaron más de 50 personas, destacando nombres activos de la gestión local como Ángelo Vischi, Flor Zanello, Milton Fernández Bedoya o Mati Vega; y aunque Torito Gómez prefirió no figurar formalmente en los papeles de la empresa “es el principal colaborador desde el primer día”. Ese mismo motor que arrancó produciendo la obra teatral Toc Toc terminaría trayendo a Formosa no solo a gigantes del mundo ricotero sino también de la música popular como La Renga, Don Osvaldo, La Beriso, Divididos, Las Pelotas, Guasones, e incluso fenómenos contemporáneos como YSY A, Abel Pintos o la Fiesta Bresh.
 
Fernando Agüero y Kari Benítez
 
Con Tekeresma, Formosa vivió noches históricas: en abril de 2015, la Noche Fundamental, en Camelot, con Hernán Aramberri (productor y baterista de PR) y Gaspar Benegas (guitarra y voz de Los Fundamentalistas). El Andador de Luca fue el anfitrión y Benegas se subió a tocar con ellos una versión mítica de Un ángel para tu soledad. Entre 2016 y 2017, a Camelot llegaron las bandas santafesinas Lupus y Etiqueta Negra, y se sorteaban viajes con todo incluido para ir a ver al Indio. En julio de 2017, Rocambole, el artista plástico y cerebro estético de Los Redondos, en el Salón cultural de la Municipalidad, dio una charla y presentó su libro De regreso a Oktubre: lo que quedó en el tintero, musicalizada por las bandas Así Zapaba Zaratustra y Lobo Suelto (tributo a Los Redondos).
 
 
La cuenta pendiente para Fernando sigue siendo la Kermesse Redonda, el proyecto integrado por ex músicos de Patricio Rey: “En caso de concretarse podemos decir que vinieron todos los integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota a Formosa, excepto el Indio que nos íbamos a donde él tocaba”.

13 abril 2026

¿POR QUÉ FONTANA ELIGIÓ LA VUELTA FERMOSA?

Estrategia y paisaje: El destino escrito en el río

 
Por Rocío Chavez

La Vuelta Formosa es el punto de origen geográfico y simbólico de la identidad de la región. Su historia arranca más de 300 años antes de la llegada del comandante Jorge Luis Fontana, vinculándose con la era de la exploración colonial en el Río de la Plata y el Paraguay.

 
Desde el siglo XVI, exploradores y navegantes españoles comenzaron a internarse en la cuenca del durante la época colonial. Estos viajes formaban parte del proceso de expansión del Imperio español en territorios que hoy corresponden a Argentina, Paraguay y otras regiones cercanas.

La curva pronunciada del río Paraguay, en la zona donde hoy se asienta la ciudad de Formosa, llamó la atención de los navegantes por la amplitud y calma de sus aguas, la vegetación exuberante del entorno y la forma particular del recodo del río.

Durante siglos, la zona fue territorio habitado por pueblos originarios, con escasa presencia permanente europea. En el siglo XIX, el Estado argentino comenzó a consolidar su presencia en la región mediante fortines, como el Fortín Formoso, en el marco de la organización territorial. Finalmente, en 1879 se fundó oficialmente la ciudad de Formosa, tomando su nombre de esa referencia geográfica e histórica.

Aunque no hay un único “descubridor” registrado con exclusividad, se atribuye el bautismo del lugar a los navegantes españoles que remontaban el río Paraguay hacia Asunción. La Vuelta Fermosa aparece mencionada en cartografía y relatos de viajes de la época de Pedro de Mendoza y Juan de Ayolas (alrededor de 1536-1537). Para ellos, era un punto de referencia náutico crucial antes de llegar a la actual capital paraguaya.
 
Sebastián Caboto, Juan de Ayolas y Domingo Martínez de Irala.
 
Las primeras menciones a este recodo del río se cree surgen en 1528. Sebastián Gaboto, el primer europeo en remontar el río Paraguay, pudo haber sido quien notó la particularidad de la curva.
Al navegar por el río, los exploradores se encontraban con la curva muy pronunciada y extensa (un meandro). Al doblar esa punta, la vista del paisaje, la vegetación exuberante y la amplitud del río eran tan impactantes que los marinos comenzaron a referirse al sitio como la Vuelta Fermosa, que en castellano antiguo quiere decir hermosa. 
 
Era el asombro estético de los europeos ante la geografía del Gran Chaco y fue el primer nombre europeo impuesto a esa parte específica del territorio, mucho antes de que existieran asentamientos permanentes, aunque las poblaciones originarias (qom y pilagá), quienes ya habitaban la zona, tenían sus propios nombres para el río y la costa. El contacto simbólico europeo fue más bien con el paisaje que con la soberanía efectiva del suelo, que permaneció bajo control indígena por tres siglos más.

La mirada del Comandante


Cuando el Laudo Hayes obligó a Argentina a entregar Villa Occidental (hoy Villa Hayes, en Paraguay), Luis Jorge Fontana recibió la orden de buscar un sitio para trasladar la capital del Territorio del Gran Chaco y su elección para fundar la ciudad de Formosa (originalmente Villa Formosa) en el recodo del río Paraguay conocido como Vuelta Fermosa no fue casual. Fue una decisión estratégica basada en factores geográficos, militares y logísticos. No fue una elección por azar, sino por las ventajas que los antiguos navegantes ya habían notado.
 
Las barrancas de la Vuelta Fermosa, conocidas como El Altillo habrían presentado un aspecto parecido al de esta foto.
 
A diferencia de otros puntos de la ribera que eran bajos y propensos a inundaciones constantes, la Vuelta Fermosa presentaba una barranca alta que era conocida como El Altillo y ofrecía beneficios inmediatos:
  • Protección contra las crecidas: el paredón natural era vital en una región de humedales y zonas anegadizas; y permitía el asentamiento de construcciones sin el riesgo inminente de quedar bajo el agua. 
  • Defensa natural: la altura facilitaba la vigilancia del río y del territorio circundante, una prioridad para un asentamiento que debía consolidar la soberanía argentina en la zona y custodiar las frontera tras la Guerra de la Triple Alianza. Al ser un recodo pronunciado, permitía una visión clara del tráfico fluvial, fundamental para un fortín militar. 
  • El puerto natural: la profundidad del río en esa curva permitía que barcos de gran calado pudieran atracar con facilidad, algo que Fontana comprobó con el vapor Resguardo.  
  • Punto de escala: Se ubicaba en una posición intermedia clave entre Corrientes y Asunción, lo que convertía al sitio en una parada estratégica para el comercio fluvial.
Fontana buscaba un lugar que pudiera sostener la vida de los colonos a largo plazo. En sus exploraciones previas en el vapor El Resguardo, notó que esta zona contaba con vegetación y madera y las tierras eran aptas para la agricultura y el desarrollo de la futura planta urbana.
 
Al desembarcar, Fontana quedó convencido de que la Vuelta Fermosa era el lugar ideal para “refundar” la presencia institucional argentina en la margen derecha del río Paraguay, combinando la belleza del paisaje con la funcionalidad de un puerto seguro.
 
Fontana respetó el nombre histórico. En sus diarios y en el acta de fundación, no intentó bautizar el lugar con un nombre nuevo o el de un prócer (como era común), sino que oficializó el nombre que los navegantes del siglo XVI habían dejado en las cartas náuticas: Fermosa. Esto le dio a la nueva ciudad una sensación de continuidad histórica, como si el destino del lugar ya hubiera sido marcado desde la colonia.
 
La Vuelta Fermosa del siglo XVI fue un descubrimiento estético y cartográfico; la Formosa de 1879 fue la materialización política de ese descubrimiento. Fontana simplemente confirmó lo que los navegantes españoles habían visto 340 años antes: que ese era el mejor lugar de la región para establecerse.

Pocos lugares en Argentina conservan un nombre que date de la época de la conquista de manera tan directa y descriptiva, lo que le otorga a la Vuelta Formosa una carga simbólica de continuidad histórica de casi 500 años.
 
Lo que comenzó como una simple descripción de navegantes (una vuelta hermosa del río) terminó definiendo el nombre de una Villa —luego capital provincial—, de un territorio nacional y finalmente de la provincia.

12 abril 2026

FONTANA Y EL DRAGÓN BAJO UNA LLUVIA DE TULIPANES

Por Dany Gómez

Fontana es un formidable constructor de soberanía. La cordillera de Los Andes y el Chaco Central son testigos de su acompañamiento a pioneros con empuje. Estará por siempre en nuestra memoria. 

 
El fundador de nuestra ciudad, Luis Jorge Fontana, fue un constructor de soberanía nacional arriesgando su propia vida. Pocos formoseños saben que fue gobernador de Chubut desde 1884, por lo que no tenemos la más mínima idea de la gesta de los Rifleros del Chubut, una expedición de 28 hombres, en su mayoría galeses, bajo el mando del mismísimo gobernador Fontana. Recorrieron 500 kilómetros hacia el Oeste de esa provincia y encontraron un valle al que llamaron 16 de Octubre. Ahí nació la ciudad de Trevelin. Esto pasó luego de la expulsión y matanza de pueblos originarios de la región a manos del santo patrono de los genocidas argentinos: Julio A. Roca. 

El busto de Luis Jorge Fontana bajo
una lluvia de pétalos de tulipán.
El monumento está emplazado
en la plaza que lleva su nombre
en la ciudad de Trevelin.
 
El valle 16 de Octubre fue el lugar elegido para la fundación —el 25 de noviembre de 1885— de la colonia galesa de Trevelin, que significa Ciudad Molino. Así llamada porque su diseño urbano, visto desde el aire, es semejante a las aspas de un molino.

Los Rifleros del Chubut. 7 argentinos,
2 alemanes, 1 estadounidense y 19 galeses liderados por el gobernador Luis Jorge Fontana
se adentraron con ganas en la Patagonia.
Recorrieron unos 500 kilómetros hacia el Oeste
de la provincia y llegaron a un valle
al que llamaron 16 de Octubre.
Ahí se fundó la ciudad de Trevelin.

Los galeses celebran a este médico, científico, naturalista, explorador, escritor y gobernante… y militar. La plaza principal de Trevelin lleva el nombre del Fontana donde, además, está el busto. Es el corazón de la ciudad. Es un octógono desde la que nacen ocho avenidas. Una de ellas es la avenida Fontana. Al Sur de la provincia hay un lago con su nombre.

Trevelin. La plaza Coronel
Fontana domina el plano.
 
Lago Fontana.
 
En Trevelin circula la leyenda del Dragón Rojo, protector de la cordillera, que habita en la montañas cercanas. Este dragón es un símbolo galés; está en la bandera y escudos de Gales y en la bandera de Trevelin. En la plaza Fontana hay un enorme dragón de 4,5 metros de largo por 3,5 metros de alto. En determinados horarios lanza gruesas llamaradas de 1,5 metros de largo. Está emplazado en el techo frontal del edificio de la Secretaría de Turismo. Es una obra imponente construida por un escultor. En la plaza se izan las banderas Mapuche-Tehuelche, de Chubut y de Trevelin. 
 
 

En Trevelin se producen tulipanes y se exportan a Países Bajos. Los bulbos son neerlandeses, pero los tulipanes son cultivados en Argentina, por argentinos, y vendidos a los amos y señores de la excelencia mundial en tulipanes. A principios de noviembre se hace la Fiesta del Tulipán. El lugar es la plaza Fontana. Es un evento turístico y cultural. La cultura galesa, el Campo de Tulipanes y el Parque Nacional Los Alerces le valieron el reconocimiento de La ONU (OMT) como uno de los 20 mejores pueblos por su desarrollo turístico. Es, además, la Capital Nacional del Vuelo de Montaña y tiene un cuerpo de bomberos de excelencia, destacados en los controversiales fuegos patagónicos recientes.
 
Campo de tulipanes en Trevelin. Hay 4 millones de flores de 42 variedades distribuidas en 4 hectáreas.

El episodio esperado en la Fiesta del Tulipán es la lluvia de tulipanes. Juan Carlos Ledesma, productor de estas flores, carga unos 100 kilos de pétalos de tulipán en un avión y hace pasadas volando bajo sobre la plaza para soltarlos. Una lluvia multicolor de flores para la gente y caricias al busto de Fontana. Tremendo fiestón se mandan.
 

#8A - 147 AÑOS: ALTA PRESENCIA PEGAMOS LOS FORMOSEÑOS EN 1879

Por Dany Gómez

La semblanza de Luis Jorge Fontana que reparten en la escuela se queda corta. En nuestra ciudad hay festejos de cumpleaños. El pueblo despliega sus ofrendas de arte, cultura o historia en actos de reconocimiento de lo que nació el 8 de abril de 1879 y su evolución. Pero los homenajes a los próceres, en muchos casos, están manchados por nuestra falta de convicción.
 
Selva del Chaco (Clerice). Lámina 5 del libro El Gran Chaco (Luis Jorge Fontana, Buenos Aires, 1881).
 
El vapor aviso El Resguardo soltó anclas y activó amarras para el desembarco de constructores de civilización en esta naturaleza al acecho. El Mayor Luis Jorge Fontana era el comandante del éxodo de los desalojados de Villa Occidental. Fueron los primeros pobladores de Formosa.
 
Temporal en la ciudad (Dany Gómez). Vista desde la playita de Alberdi.
 
Montes, palmares y espartillares interrumpidos por zanjones, riachos, esteros interminables, lagunas, pantanos, más las temporadas de inundaciones y sequías eran el lienzo de una naturaleza tan bella como asesina. Calorazos espantosos, heladas y lluvias sin fin, era el aporte del cielo al habitat de una fauna depredadora, venenosa, hambrienta. El monte, los pastizales y camalotales tenían ojos. No sabemos y no podemos siquiera imaginar lo que superaron estos primeros habitantes y no sé si podemos aproximarnos a la comprensión de sus motivaciones para quedarse por acá. El Jurassic Park que vende Hollywood es menos peligroso que Formosa en 1879. La muerte era el cazador.

El cumpleaños N.º 1 de Formosa sacó a los pobladores de sus ranchos. Pero no fue para festejar. Ese día de 1880 hubo un fiero piquete de protesta. Los pocos pobladores estaban padeciendo hambre, enfermedades y otros tormentos. La desesperación los tenía dominados. Intentaron asaltar la comisaría y tener así algo de alimento. Todo mal.

El éxodo de Villa Occidental hacia estas barrancas fue aceitado por las promesas de ayuda del Gobierno para desarrollar la agricultura, la ganadería y lo que podía producirse en estas tierras. Pero los habitantes fueron abandonados por el gobierno nacional. Pasaron cuatro meses caóticos hasta que el presidente Nicolás Avellaneda mandó a distribuir víveres.
 
Busto de Luis Jorge Fontana, emplazado en la Plaza de Armas de la Prefectura Naval.
 
Frente a eso hay algunos destinatarios de ofrendas impuestas que jamás van a compartir el podio bien merecido por Fontana y los Valientes. Lamentablemente el tiempo y esos raros caprichos del destino y la historia lograron instalar en nuestra memoria nombres que persisten pero que valen menos que la sombra de cualquier pionero que sufrió lo indecible en un refugio llamado Formosa.

Olvidamos fácilmente a quienes se jugaron con alma y sangre para intentar vivir con proyectos en este intenso paisaje. Muchos murieron atropellados por la naturaleza. Deberíamos darles más lugar a quienes nos precedieron. Uno para recordar con una fiesta es Luis Jorge. Y, por supuesto, tiene su monumento en la ciudad de Formosa.
 

El busto del fundador está emplazado en la reducida plaza de armas de la Prefectura local que, además, es una playa de estacionamiento. No es muy accesible para el visitante. Quienes hayan gestionado eso tendrán sus buenas razones históricas o culturales. Está de espaldas a la ciudad con la cabeza hacia el nor-noreste. Luis Jorge puso el lomo y desembarcó de El Resguardo, subió la barranca conocida como El Altillo, miró hacia el horizonte de este algo regado por la vuelta Fermosa y firmó la partida de nacimiento de nuestra Patria Chica en este abracadabrante lugar. La ciudad de Formosa hoy no es un pueblo o aldea; es una ciudad de más de 270 mil habitantes y capital estratégica de una provincia argentina.
 
Plaza de armas de la Prefectura (Google Earth). Es un rectángulo de 10 metros de ancho por 40 metros de largo. El monumento es un cuadrado de 4 metros de lado y está a menos de 4 metros del límite frontal del playón. A la izquierda y a la derecha hay unos 2 metros hasta los límites del playón.
 
Un barrio que no fue céntrico en sus inicios lleva su nombre. También hay una calle de dos kilómetros. La plaza San Martín se llamaba 8 de Abril. Pero falta la intensidad que debe tener un homenaje a las personas y sus acciones que arrancaron todo esto. Lo que se dice y escribe, lo que se recita y se canta, debería llevarnos a la vuelta Fermosa en 1879. Debemos contar a los niños —como si nos contáramos a nosotros mismos— estas historias con sus episodios de extremo sacrificio humano. Con palabra sencillas, sin apologías ni falsificaciones.
 
Plaza de armas de la Prefectura Naval con el monumento a Fontana.
 
No nos hagan escribir o memorizar poemas que no pasan de ser un laberinto descriptivo y redundante de recuerdos falsificados, creyendo que son metáforas. Esas líneas de texto son una colección de adjetivos y rimas forzadas ingenuas y escolares. Y no faltan aquellos que derrochan loas a los montes con robles y manzanos; con gacelas y jilgueros en concierto con el viento Zonda dando la bienvenida a los primeros pobladores con un despliegue de canto coral de la naturaleza. A eso agregale los delfines que guiaron al barco El Resguardo hasta la Vuelta Fermosa. Estos delirios formobicheños sorprenden cada vez menos.

¿Identidad, identitario, identificación? El paso del tiempo agiganta la confusión y el olvido alimenta la ignorancia. Nos da lo mismo Formosa, Fermosa, Fermoza e incluso Formoza. Y las intenciones poéticas en honor al fundador desaparecen antes del arranque porque no sabemos si dedicarlas a Jorge Luis, Luis Jorge o José Luis Fontana. Y aunque los papeles dicen que todo arrancó el 8 de abril, el propio comandante dijo que fue el 28 de marzo. Mejor no escribamos nada. Dejemos una ofrenda floral en la estatua del fundador. Entonces hacia allá vamos a cantar nuestra letanía identitaria frente al monumento de Fontana, ese que muchos creen que es la estatua que está en la explanada del Puerto, que no es otro que el homenaje a los europeos Caboto, Ayolas o Irala, que pasaron por acá más de 300 años antes de la fundación de Formosa. Uno de ellos bautizó a esta curva-sifón del río como Vuelta Fermosa.

Fontana no es un simple militar que, repentinamente, quedó encandilado por la vuelta Fermosa. No es un cándido firmante del acta de fundación de un asentamiento en un lugar extravagante. Este tipo no es un llano obediente ejecutor de órdenes presidenciales. Es mucho más que eso… mucho más, en serio.

Formosa City hoy


Tenemos electricidad, agua corriente, internet, pavimento, asfalto, autovías, hospitales, escuelas… Pero nos molestan las moscas, los mosquitos, los jejenes. Una sola viudita tiene la perseverancia suficiente como para enloquecer al más baqueano. Las cucarachas no paran nunca. Sin previo aviso tres o cuatro hormigas nos pican los pies ¡Un hormiguero se formó de la nada! Avispas, abejas, arañas de todo tamaño y variedad están entre nosotros. Tu living, dormitorio o baño sin vigilancia tiene telarañas que ayer no estaban. Pequeños reptiles viviendo en tu casa pasean como si nada por las paredes y no faltan ratas. Seguramente son el lagarto Juancho, la iguana Juana y el ratón Pérez. Y si te metés a cualquiera de las aguas que nos rodean, hay posibilidades de que las pirañas te dejen un dedo pelado con hueso expuesto. Una serpiente podría estar escondida en tu patio y de vez en cuando aparece un yacaré en la costanera y en tu alcoba también.

¿Qué imagen tenemos de la vida de una familia austríaca en su rancho en Formosa en 1879?

22 noviembre 2025

FORMOSATIVA: CARTA CRUDA PA’VOS Y TODITOS LOS HACEDORES

Quémese después de leer


Castigo programado. Fer. Óleo sobre lienzo. 20 cm x 20 cm. (@fermarcan.art)

 

Antes nunca creíste que algo así podría ser verdad
48. Formosativa II. 2014


Pensábamos ingenuamente que al pasar el siglo XX, el siglo XIX haría que el siglo XVIII parezca el siglo XVII. Pero ni ahí que fue así. En dos patadas aparecieron los autopercibidos Profetas de la Libertad para arrastrarnos al siglo XIV y su cargamento de Peste Negra. Creíamos que la humanidad plena y la civilización abrirían los caminos del bien. Pero tampoco es así. Ni ahí. Nos comimos el mango caído de que la tecnología nos facilitaría la vida dándonos más tiempo para el ocio creativo. Nada que ver. Cada vez tenemos menos tiempo. Y desde el mundo digital, montañas de bots que funcionan con el alma prestada por andá a saber quiénes, estan apaleando nuestra comunidad con rumbo a su aniquilamiento. Así es el siniestro martillo neumático ajustado especialmente para el rastreo, localización y destrucción de todo lo que huela a arte o poesía; incluso habrá aplastamiento ante la puta sospecha de actividad creativa o artesanal; por las dudas.

Buscan alimentarse de tu dolor
El exorcista. Formosativa II. 2014


Más que nunca tenemos que mandar fruta y enfrentar al dolor que anda desbordándose por ahí y dejando residuos cloacales. Nuestro enemigo es el dolor. Reaccionar con violencia para enfrentarnos al bestialismo organizado podría ser aun más doloroso. Las larvas que montan este caos tienen fuerza, pero nosotros tenemos el poder. “La música da alma al universo, alas a la mente, vuelo a la imaginación, y vida y alegría a todo”; y si la música es rock, el pogo es la resurrección. Somos únicos en un pogo único que no necesita carnadas, señuelos o animadores para que ocurra. No hay rocanrol de verdad si hay que rogar “un merecido pogo”; ya fue eso de implorar “un merecido aplauso” para tal o cual puesta en escena. Si hay rocanrol con fuero real, sale pogo; si hay teatro vamos a aplaudir de pie hasta que se pulverice el telón.  

Hace como mil años andamos deambulando por recis, pero los pogos son un misterio. No se sabe como se forma, aun sabiendo que tal o cual tema es el detonante de explosiones emocionales que lanzan a los apasionados lo más cerca del escenario. Es espontáneo, orgánico, no masificado. Sin preliminares ni boludeces, cada cual se zambulle en ese orgiástico big bang de pura libertad, que no es de nadie, al mismo tiempo que lo es de todos. No hay explicación para esto. Para más tips buscá un pogo, una obra de teatro, una peli, una muestra o expo de lo que fuese que te guste.
 
Los argentinos estamos rematadamente autorizados por el Universo a decir lo que se nos ocurra sobre movidas, espectáculos, actos, fiestas y lo que fuese que nos convierta en espectadores. Es que somos el mejor público del mundo. Y no solo eso: El pogo más grande del mundo es argentino. No hay fantasía ni delirios místicos en esto. El podio del público formado es nuestro sin importar si es una modesta producción barrial autogestionada, el fútbol grande o la indescriptible reacción a Ji ji ji, de los Redondos. Somos más que espectadores; somos poderosos.

No es el momento de hacernos los lindos; muchos dejamos atrás las pretensiones de asistir a actos en escenarios luminosos con sonido perfecto. Ya no importa si te falla la voz, o rompiste un parche y un plato se quebró y se te metió de canto en la gamba pedalera; no importa si tu bajo tiene una sola cuerda o, incluso, ninguna. Sabemos que vas a montar tu escena. Si a tu mural le faltó pintura, entonces vamos a destacar el detalle del color silenciado. Ahí vamos a estar porque muchos de nosotros estamos entendiendo dolorosamente que hoy —más que nunca— somos el público quienes necesitamos a nuestros creadores y sus ansias de libertad. Músicos, cineastas, actores, poetas, pintores, bailarines… ¡Nambrena, bancamos a toditos!
 

06 junio 2024

DÍA DEL PERIODIDSTA: EL MEJOR OFICIO DEL MUNDO

“El periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida. Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir solo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente”, decía el gran Gabo (Gabriel García Márquez) en la 52.ª Asamblea de la Sociedad Interamericana de prensa (SIP) en Los Ángeles en 1996, describiendo así lo que el llama el mejor oficio del mundo.
 
 
El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno tomó una decisión clave para el futuro del periodismo: el abogado y político fundó La Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico de la etapa independentista argentina. Y el 25 de mayo de 1938 se realizó en Córdoba el 1er Congreso de Periodistas con trabajadores de prensa de todo el país que decidieron instituir como Día del Periodista, el 7 de junio, en honor al diario que desencadenó los más de 200 años de periodismo.
 
El periodismo es un oficio y se aprende ejerciéndolo. Por eso hay excelentes profesionales que son médicos, abogados, historiadores, y también hay extraordinarios y premiados periodistas sin estudios universitarios. No eran ni son licenciados en periodismo Gabriel García Márquez, Ryszard Kapuscinski, Alma Guillermoprieto, Bob Woodward o Carl Bernstein –los reporteros de The Washington Post que destaparon el caso Watergate–. Y tantos y tantos otros. La vocación es lo que los caracteriza con ciertas cualidades: instinto nato de curiosidad, especial afán de comunicar hechos, mínimas dotes para saber narrarlos y el valor del criterio, además de tener formación general (cultura general), específica y especializada.

Si bien el derecho a la información y la libertad de expresión son derechos universales, y se reconoce como titulares de la libertad de información tanto a los medios de comunicación, a los periodistas, así como a cualquiera otra persona que facilite la noticia veraz de un hecho y a la colectividad receptora de aquella, ser titular de esos derechos no convierte al ciudadano en periodista. Tampoco dar una noticia o contar una exclusiva, ni escribir en un blog, ni participar en una red social o tener un canal de YouTube, por muchos lectores o seguidores que se tenga. “Tener muchos followers te convierte en influencer, pero no necesariamente en periodista”, dice la española Isabel Serrano Maillo, profesora en la Universidad Complutense de Madrid.

El periodista tiene un compromiso con la verdad y un deber con respecto a la información. “El hombre común cuando informa ejerce un derecho, el periodista, además, cumple un deber, un deber que le encarga la sociedad (González Ballesteros). ¡Feliz día para los y las periodistas!

05 mayo 2024

LEYENDO A ERNESTO SABATO

Un cuarto de siglo con el escritor

 
Por Dany Gómez
 
Tengo la sospecha de que todo este asunto comenzó hace 26 años. En 1976 yo estaba en segundo año de la secundaria, en la Escuela Nacional de Comercio, de Formosa; y, por supuesto, teníamos una profesora de Castellano. A esta mujer –Nélida– la recuerdo vagamente. Uno de los pocos libros que se leyó –es un decir– ese año en clase fue la novela El túnel, de Ernesto Sabato. Hoy, que ya tengo 39 años, recuerdo eso casi con dolor, dolor por no haber atendido esas clases. Supongo que habrían sido buenas exposiciones, y honesta y dolorosamente creo que esta mujer habría sido una buena, y tal vez heroica docente. Pero no le hicimos caso.
 
Por José Luis Cabezas. El escritor posó para el famoso fotógrafo
 
El aquelarre, el jolgorio adolescente es lo que manda a esa edad. En esa época me perdí una enorme posibilidad: la de, siendo todavía un niño, leer a Sabato en una lectura guiada y comentada. Recuerdo difusamente que en clase se analizó la obra, sus personajes, los escenarios, la historia; y debíamos tomar nota para luego darle forma de trabajo presentable. En fin, todo ese periplo obligatorio. Recuerdo muy poco, pero cuánto lo lamento.

Años más tarde vino al fin la redención, con la aparición del resto de sus obras. Me sentía muy a gusto entre sus personajes, lugares y altas torres. Buscando algo de emoción aprendí, con un gusto y una total perseverancia, a moverme en el universo sabatiano y por momentos me sentía enredado o, mejor dicho, estaba enredado, en sus encrucijadas y depresiones, como en una prisión agradable. No soy crítico literario, sólo un lector apasionado. De uno de sus ensayos recibí esto con candorosa carcajada:
 
Pero es que también en la calle hay retórica, y la peor. Una retórica que se adquiere leyendo la mala literatura de las radionovelas y las crónicas deportivas o policiales de los diarios; allí donde se lee equino en lugar de caballo y precipitación fluvial en lugar de lluvia… Porque ha sido siempre rasgo característico de una mala educación la idea de que el estilo consiste en emplear palabras grandiosas para reemplazar las modestas palabras que empleamos todos los días… De modo que el pueblo, sobre todo el de hoy, acondicionado monstruosamente por esos instrumentos masivos y centralizados, no es esa fresca y virginal fuente de toda sabiduría y de toda belleza que imaginan ciertos estéticos del populismo, sino el alumnado de una pésima universidad, envenenado por un cine para oficinistas y una retórica para chicas semianalfabetas y cursis.
 
Pero eso no es todo. En medio del zafarrancho de naufragio aparece flotando algo para que uno se aferre. Y encontré otro mensaje de esperanza, esta vez con la potencia de un martillazo, demoledor:
 
Acaso el pueblo, tal como existía en las primitivas comunidades, tenía un sentido profundo y verdadero del amor y la muerte, de la piedad y el heroísmo. Ese sentido profundo y verdadero que se manifestaba en la mitología, en sus cuentos folklóricos y leyendas, en la alfarería y en las danzas rituales. Cuando el pueblo estaba aún entrañablemente unido a los hechos esenciales de la existencia: al nacimiento y la muerte, a la salida y puesta del sol, a las cosechas y al comienzo de la adolescencia, al sexo y el sueño. Pero ahora ¿cómo puede tomárselo como piedra de toque de un arte genuino cuando está falsificado, cosificado y corrompido por la peor literatura y por un arte de bazar barato? Basta comparar la vulgaridad de cualquier estatuita fabricada en serie para el adorno del hogar o para una iglesia contemporánea con un icono popular o un fetiche africano para advertir el enorme foso que se ha abierto entre el pueblo y la belleza. En la tribu más salvaje del Amazonas o del África Central no encontraremos jamás la vulgaridad ni en sus potiches ni en sus vasijas ni en sus trajes que hoy nos rodean por todos lados.
 
A su particular manera mucho nos muestra acerca del mundo, y no se puede avanzar antes de que la atención de uno se sacuda y suelte sonoras risas. ¿Risas?, mirá esto:
 
Confucio no apreciaba el arte sino por los servicios que podía prestar al Estado. Platón no admite más que los poemas en honor de los próceres y dioses, y en las Leyes prohíbe todo arte que no sea útil a la república… los progresistas del mundo entero exigen que la creación artística esté al servicio del desarrollo y mejoramiento de la humanidad, llegando a proclamar los nihilistas rusos que un par de botas es más útil que todo Shakespeare. Graham Greene dice que la benevolencia del Estado, su interés por el arte, es más peligrosa que su indiferencia. Y advierte que ese peligro no sólo existe en los estados totalitarios, pues también los estados meramente burgueses ofrecen dádivas a los artistas que pronto obligan a pagarlas. En esa opinión de Greene, que me parece irrefutable, el escritor debe mantener su “deslealtad”, que no es otra cosa que su derecho a decir siempre la verdad, contra toda supeditación política, moral o ideológica.
 
Claro que fue acusado o calificado de oscurantista, reaccionario, atrasado, ignorante, subdesarrollado, bárbaro, negro e integrante del Tercer Mundo y vaya uno a saber cuántas virtudes más le encontraron, sobre todo en Argentina. Sucedía lo de siempre: miles de personas lo recibían con honores en otros países, a la vez que miles de personas aplaudían cuando se iba, hecho motivado por el sacrilegio que su presencia suponía. Pero como la ley –mal traducida y peor interpretada– dice que las ideas no se matan, su acción era de amplio espectro. No hay tema que no haya sido tratado por él. A veces una profunda crítica social, literaria o de arte; otras le saca el jugo a las preguntas, grandes, sencillas y comunes de todo ser humano.

La novela


Cómo permanecer quieto frente a su descomunal y feroz pero contundente cinismo. Arteros disparos salen de las páginas de su monumental novela Sobre héroes y tumbas; y dentro de ella un relato calificado como el más grande de su genio: El informe sobre ciegos.
 
Por momentos es la angustia más profunda ante la omnipresencia de Un Dios desconocido, otras veces el delirio se ofrece en todas sus variedades, en una muestra de miles de personajes sintetizados todos en Fernando Vidal Olmos, en Alejandra, en Norma Pugliese; contradictorios, que aman y odian, desolados y frágiles en medio de una monstruosa, oscura y agobiante ciudad, Buenos Aires, apocalíptica, gobernada por seres no menos oscuros y siniestros, ciegos sectarios, habitantes de los cenagosos túneles subterráneos más asquerosos y malolientes, sobrevivientes en las tinieblas pero con poder sobre los inadvertidos e inocentes transeúntes, a quienes involucran en la causa de la más negra de las sectas: la de los Ciegos.
 
Luego el magistral relato del viaje al norte del general Juan Lavalle que termina con su muerte, sin dejar de lado el romance con Damasita Boedo.

Pero a medida que uno es arrastrado por la obra, la emoción inicial se transforma invariablemente una y otra vez, se alternan diferentes reacciones; y muchas veces el resultado es que uno no puede evitar levantar la vista y emitir esa sonrisa cómplice luego de recibir el cañonazo certero, consecuencia del diálogo entre Fernando Vidal Olmos (en primera persona) y la señorita Inés González Iturrat, formal educadora:
 
—Todo el mundo está de acuerdo que entre un hombre y una mujer hay algunas apreciables diferencias —le expliqué con calma.
—No nos referimos a eso —replicó con helada furia la educadora—. Y usted bien lo sabe.
—¿A eso? ¿Qué es eso? —Al sexo, a lo que usted bien sabe — agregó cortante.
Parecía un cuchillo filosísimo y desinfectado.
—¿Le parece poco? —pregunté.
—¡No es lo más importante! Nos estamos refiriendo a lo otro, a los valores espirituales.
—Ah, ya comprendo —comenté con mucha serenidad—. Para ustedes la diferencia entre el útero y el falo es un resabio de los Tiempos Oscuros. Va a desaparecer junto con el alumbrado a gas y el analfabetismo.
—¡Con gente como usted el mundo nunca habría ido adelante!
—¿Y de dónde deduce usted que ha ido adelante?
—Claro. Llegar a Nueva York en 20 horas no es un progreso.
—No veo la ventaja de llegar pronto a Nueva York. Cuando más se tarda, mejor.
—Es fácil ser cínico. Pero cualquier persona de buena fe sabe que el mundo conoce hoy valores morales que eran desconocidos en la antigüedad.
—Sí, comprendo. Es mejor matar bichos humanos con bombas Napalm que con arcos y flechas. La bomba de Hiroshima es más benéfica que la batalla de Poitiers. Es más progresista torturar con picana eléctrica que con ratas, a la china.
—¡Vamos! No me va a pretender que dice en serio semejante sofisma.
—Alemania en 1933 era uno de los pueblos más alfabetizados del mundo. Si la gente no supiera leer, al menos no podría sería idiotizada día a día por los diarios y revistas. Desgraciadamente, aunque fuesen analfabetos, todavía quedarían otras maravillas del progreso: la radio y la televisión.
—Ah, me va a demostrar ahora que el hombre de hoy vive peor que el romano.
—Depende. No creo, por ejemplo, que un pobre diablo que trabaja ocho horas diarias en una fundición, bajo control electrónico, sea más feliz que un pastor griego. En Estados Unidos, paraíso de la mecanización, los dos tercios de la población son neuróticos. Los apóstoles de la máquina nos dijeron que cada día daría al hombre más tiempo para el ocio. La verdad es que el hombre tiene cada día menos tiempo, cada día anda más enloquecido…


A medida que pasan los años, ahora que la vida nos ha golpeado como es su norma, a medida que más advertimos nuestras propias debilidades e ignorancia, más se levanta ante mí el recuerdo de aquella profesora de Castellano, más admiro y añoro aquel espíritu posiblemente supremo.
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Publicado el 23 de junio de 2002 en El Cultural, suplemento del diario Formosa.
Republicado el 1 de julio de 2022 en Día Seis, suplemento del diario Formosa.
Bibliografía: El túnel; Sobre héroes y tumbas; El escritor y sus fantasmas; Apologías y rechazos; Heterodoxia; La cultura en la encrucijada nacional

24 febrero 2024

SEMIANALFABETOS Y CURSIS

Por Dany Gómez
 
#RegresoAClases
#SarmientoTeEspera
#EscuelaPública
#OjoSomoselEstado
 
“Si tus alumnos saben cuál es tu afiliación política, has fracasado como profesor. Un buen profesor enseña a sus alumnos a pensar por sí mismos, no a pensar como él”.
 
Esta gansada de implantación cultural anda circulando en redes. Es berreta por lo confusa y contradictoria; ridículamente contradictoria: Que se sepa a qué partido está afiliado el docente no lo vuelve malo. Todo lo contrario. El origen de esta mugrienta frase es tan ignoto como barato. Pero no pocos creen que están frente a un respetable postulado del ABC de la pedagogía para combatir el adoctrinamiento. ¿Adoctrinamiento?
 
La muerte de Cruz (Serie Martín Fierro), de Juan Carlos Castagnino, 1963. Negro sintético sobre tela
 
No hay nadie que haya ido a la escuela que no conozca la firma de Bernardino Rivadavia. Es que el primero en endeudar innecesariamente y a largo plazo a las Provincias Unidas del Río de la plata se convirtió en marca de útiles escolares. La marca competidora es Laprida. Sí, ese, el de la Independencia del 9 de Julio, la casita de Tucumán y demás iconos. La escuela nos enseñó que Rosas es, al mismo tiempo, tirano y restaurador de las leyes.


En honor a la La Gazeta de Buenos-Aires y su procer máximo se instauró el Día del Periodista. Arrancamos con coherencia: un órgano difusor de actos de gobierno es lo máximo en el mundo de la comunicación social en Argentina. Y la cultura de la publicación de partes oficiales sigue vigente y en buen estado de salud bajo la protección de la sacrosanta objetividad periodística, que no es barrera para operativos de prensa sino que parece que los alientan. Todo eso no tiene otro fin que el de contribuir a la confusión general generadora de la aparición de estupideces como la que inspira esta puteada.

Los billetes tienen la jeta de Julio A. Roca. Un obediente conquistador de la frontera, colosal exterminador de originarios y saqueador de tierras para consolidar la oligarquía en el Cono Sur. Resulta que el famoso desierto fronterizo son tierras aptas para cría de ganado y la proliferación del trigo y, actualmente, la soja. Grandes extensiones con horizontes imposible de definir y sus correspondientes alambrados dan dolores de cabeza a expertos agrimensores.

¿Y te asusta lo que piense un mal pagado y gris profesor de un gris alumnado en una gris escuela, viviendo todos en el mismo gris barrio, en una no menos gris comunidad educativa? No sé, fijate, podrías estar consumiento fast-philosophy solo para generar tráfico de falsificaciones con rumbo al cadalso moral mientras los de la torre de marfil hacen que nuestros niños marchen vociferando ¡libertad, libertad, libertad!