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04 septiembre 2026

NOTA DE TAPA N.º 617 / RÍO VIVO: UNA NUEVA FORMA DE HABITAR AL PARAGUAY

Cultura Flotante: Formosa estrena su escenario sobre el agua

Durante décadas, el río Paraguay ha sido contemplado desde la orilla: un límite geográfico, una silueta al atardecer o una vía comercial de frontera. Sin embargo, una nueva iniciativa busca modificar esa relación histórica y cambiar la perspectiva desde la cual habitamos el paisaje. Río Vivo llega para torcer esa mirada. Bajo el lema Cultura flotante en Formosa, la propuesta convierte a la embarcación María Fernanda —con más de 35 años de historia familiar ligada al transporte fluvial— en un escenario itinerante donde la música, la gastronomía regional y los relatos de identidad local encuentran, por fin, un lugar sobre el agua.
 

Impulsado conceptualmente por PyAr Consultora y Mamboretá Psicofolk, el proyecto cobra vida a bordo de esa tradicional lancha que fue completamente restaurada para esta nueva etapa. La gran novedad radica en su metamorfosis: de día cumple su rutina habitual, vinculada al movimiento fronterizo y al transporte de siempre. Pero, tras cumplir su habitual tarea operativa —o cuando el calendario de eventos especiales lo dispone— la nave se transforma: chalecos salvavidas para sus 120 pasajeros, tripulación matriculada, protocolos de la Prefectura Naval Argentina, y arriba, en cubierta, la posibilidad de que el río se convierta en una sala de conciertos, en un aula, en un salón de eventos con el agua como piso. Esa metamorfosis es, quizás, el corazón simbólico de Río Vivo: nada nuevo se construye, sino que se revela lo que ya estaba —una embarcación querida por la comunidad— bajo una luz distinta.

Lo que distingue a esta propuesta no es solo el paseo en sí, sino la ambición cultural que lo sostiene. En Río Vivo, el barco funciona como un lienzo en movimiento con sesiones de vinilo, música acústica, narraciones de historia local, paseos familiares de atardecer los fines de semana, un aula flotante pensada para la currícula escolar, salidas corporativas con servicio bilingüe, navegaciones nocturnas de luna llena con motores apagados para sesiones de meditación, y gastronomía con identidad propia. El río deja de ser un accidente geográfico y pasa a ser, como reza la propia iniciativa, “memoria viva, trabajo, soberanía, comercio, contemplación y futuro”.
 

Esa segmentación de experiencias habla de un proyecto que no busca un único público, sino instalar una costumbre: la de salir al río como quien sale a caminar una plaza. Y uno de los diferenciales clave para la comunidad y los visitantes es la tranquilidad logística: la navegación es 100% en aguas de jurisdicción nacional. Al tener su punto de partida y llegada en el Puerto de Formosa sin cruzar límites internacionales, la experiencia está libre de trámites aduaneros o migratorios, garantizando un trayecto fluido, sereno y accesible. 

Volver a mirar el río


“Formosa también se vive desde el río. No se trata de cruzar una frontera. Se trata de volver a mirar el río”, señalan los organizadores de la propuesta. Río Vivo no invita simplemente a cruzar de orilla, sino a habitar el río Paraguay como un espacio de encuentro, creación y soberanía cultural. En una ciudad que creció de espaldas al Paraguay, sin perder nunca del todo su vínculo con él, esa invitación tiene algo de reparación simbólica.
 

Para artistas, historiadores, músicos y productores de la región, Río Vivo se presenta también como una vidriera inédita: un escenario móvil donde la escena creativa formoseña puede desplegarse en un formato que no existía en la ciudad. Y para el desarrollo turístico provincial, la apuesta es clara: diversificar la oferta, activar la economía creativa local y consolidar una marca ciudad que mire, literalmente, hacia el agua. Con salida y regreso en el puerto de Formosa, Río Vivo propone algo tan simple como poco explorado hasta ahora: subirse al río no para cruzarlo, sino para quedarse un rato mirándolo.

28 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 616 / EL FESTIVAL VOZ FLORECIDA VUELVE A SEMBRAR HISTORIAS EN FORMOSA

Cuando una voz enciende la imaginación y el encuentro


Voz Florecida vuelve a florecer en Formosa con narradoras de todo el país y hay que sentarse a escuchar porque hay historias que no necesitan más que una voz para encontrar un lugar donde quedarse. Una palabra, un gesto, una pausa o una mirada pueden abrir la puerta a mundos enteros, y con esa certeza como punto de partida, la narradora y comunicadora oriunda de El Corralito (Pirané) Marina Silveri —junto al impulso vital del Centro Cultural Independiente La Mandinga— vuelve a activar la magia con la 3.ª edición del Festival Voz Florecida, un circuito cultural que une voluntades, instituciones y territorios a través de la narración oral. Será desde el martes 1 hasta el sábado 5 de septiembre, con 20 narradoras orales (un seleccionado entre voces locales y visitantes de Buenos Aires, Córdoba, Tucumán, Catamarca y Chaco) que desplegarán un itinerario de 25 funciones y tres capacitaciones clave.
 

El Festival, impulsado de manera autogestiva por Silveri, reivindica el valor de la narración oral como expresión artística, herramienta pedagógica y espacio de encuentro comunitario. Habrá actividades en Formosa capital, Villa Escolar y Misión Laishí llevando la palabra narrada a escenarios muy diversos y, especialmente, a públicos que no siempre tienen acceso a este tipo de propuestas. Las narradoras desplegarán sus historias en escuelas, hospitales, centros comunitarios, casas de la Solidaridad, residencias de menores, instituciones y espacios culturales de la capital y el interior provincial.
 
 
Como ocurre con buena parte de las experiencias culturales independientes, esta verdadera quijotada cultural es posible gracias a una red de voluntades, colaboraciones y aportes solidarios, y por ello la organización mantiene abierta la posibilidad de realizar donaciones a través del alias vozflorecida.mp, una forma concreta de acompañar la continuidad de un proyecto que apuesta por el encuentro, la circulación cultural y la construcción de públicos. Una oportunidad para ser parte del engranaje que hace florecer la palabra en la región.
 
 
A esta red se suman también el Ministerio de Cultura y Educación, el Ministerio de Turismo, el Ministerio de la Comunidad, el Instituto de Pensiones Sociales (IPS) y el Municipio de Villa Escolar, instituciones que colaboran con el desarrollo de las actividades. Además, esta 3era edición fue declarada de interés legislativo por la Cámara de Diputados de la Provincia.

Un mapa federal de historias


La grilla de esta edición reúne a referentes de distintos puntos del país junto a una nutrida representación formoseña, consolidando un intercambio de identidades y tonadas único. El resultado será una verdadera trama de voces y procedencias, con diferentes maneras de entender y ejercer el arte de narrar.
 
  • Voces visitantes: Cristina Rodríguez y Ester Chacón (Llavallol), Gladys Márquez (La Plata), Andrea Suárez, Carla Herbstein y Valeria Rinoldi (Córdoba), Regina Sáez (Tucumán), Silvia Lizárraga (Catamarca) y Nora Schwartz (Resistencia).
  • Voces locales: Carola Mercado, Gabriela Zorrilla, Claudia Pineda, Silvia Polo, Alejandro Flores, Rossana Caballero, Silvina Alessio, Antonia Palacios, Noeli Ibar y la propia Marina Silveri.
 
Las instancias formativas ocuparán un lugar destacado dentro del Festival con tres talleres intensivos. El martes 1 de septiembre, en la EPES N.º 87, se desarrollará un Taller de narración oral a cargo de las narradoras visitantes. El miércoles 2, la narradora oral y titiritera platense Gladys Márquez llegará a La Mandinga con el Taller de títeres y narración oral Historias en la palma de la mano, una propuesta que cruza dos lenguajes capaces de potenciar la imaginación y el vínculo con las historias. Y el jueves 3 de septiembre, la Escuela Normal será sede del Taller La Narración oral como herramienta pedagógica, dictado por la licenciada Carla Herbstein, de Córdoba. La actividad estará destinada a estudiantes de los profesorados de los distintos institutos terciarios de la capital. Así, el festival no se limita a presentar espectáculos: también propone compartir herramientas, experiencias y saberes para que la narración oral pueda continuar multiplicándose en otros espacios.

Historias que salen al encuentro


Uno de los rasgos más interesantes de Voz Florecida es precisamente su decisión de llevar las historias más allá de los escenarios tradicionales. Las funciones se piensan para encontrarse con comunidades concretas y con espectadores de distintas edades y realidades. Si bien gran parte del circuito dialoga con públicos específicos de instituciones de salud y educación, el Festival ofrecerá ventanas abiertas para el público general en la ciudad capital y el interior:

  • Miércoles 2/09 (21 hs.): Picado de historias, una velada descontracturada donde el elenco desfilará por las mesas del Bar Nanawa invitando a dejarse llevar por la diversidad de relatos y voces.
  • Viernes 4/09: función comunitaria en la sala teatral de la Casa del Bicentenario de Villa Escolar.
  • Sábado 5/09 (16 hs.): función especial para las infancias en La Mandinga.
  • Sábado 5/09 (21 hs.): gran espectáculo de cierre para adultos en el escenario de La Mandinga.
 

Durante cinco días, las voces de veinte narradoras recorrerán distintos espacios de Formosa para recordar que los cuentos no pertenecen solamente a los libros. También viven en las voces, en los cuerpos, en los silencios y, sobre todo, en quienes están dispuestos a escuchar. Porque mientras haya alguien que cuente y alguien que quiera escuchar, la magia de las historias seguirá encontrando dónde florecer.
 

El antiguo ritual de contar


Mucho antes de los libros, de la radio, del cine y de las pantallas, estuvieron las historias contadas de boca en boca. La narración oral acompañó a las comunidades desde tiempos remotos como una manera de transmitir conocimientos, preservar memorias, explicar el mundo, entretener y construir identidad.
 
 
Contar y escuchar historias forma parte de una experiencia profundamente humana. En torno a una voz se reúnen recuerdos, emociones, preguntas y fantasías. Un cuento puede divertir a un niño, despertar la memoria de un adulto, conmover, provocar una reflexión o simplemente regalar unos minutos de imaginación.
 
 
Por eso, la narración oral no es solamente una herramienta para contar cuentos. Es un lenguaje artístico con recursos propios. Quien narra no simplemente reproduce un texto: interpreta, crea climas, administra silencios, juega con los ritmos, construye un vínculo directo con quienes escuchan y cada público modifica, de alguna manera, la historia que sucede allí. Cada función, por eso, es también un acontecimiento irrepetible y distintas puertas de entrada a un mismo universo: el de las historias compartidas.
 

21 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 615 / LA MÚSICA EN CLAVE COMUNITARIA

De los talleres al barrio, nuevos escenarios de la cultura


La producción artística pública de Formosa comenzó a trazar un nuevo mapa de circulación con el inicio de Sonidos Comunitarios, un ciclo impulsado por la Subsecretaría de Cultura que propone descentralizar la formación musical y llevar a los barrios el trabajo que, de forma cotidiana y gratuita, se cocina puertas adentro de los talleres culturales para así transformar los espacios comunitarios en escenarios de encuentro, participación y formación de públicos.
 
 
Hay una diferencia importante entre llevar un espectáculo a un barrio y hacer que el barrio forme parte de un proceso cultural. En esa diferencia parece estar una de las claves de Sonidos Comunitarios que tuvo su puntapié inicial el sábado 15 de agosto en el Centro Comunitario del barrio La Nueva Formosa. Allí, una tarde de acceso libre convocó a vecinos, familias y estudiantes en torno a la música y reunió a los talleres de arpa Formar Arpegios; de guitarra Acordes Formoseños, y de canto Formosa yo te canto, junto con la participación especial de Qomllalec y Pombú. La propuesta contempla cuatro ediciones mensuales, con distintos talleres en cada jornada. De esta manera, los 12 espacios de formación musical de la Subsecretaría de Cultura podrán compartir progresivamente el trabajo que desarrollan durante el año.
 
 
Para quienes aprenden un instrumento o se forman en canto, presentarse ante un público es mucho más que una muestra. El paso del espacio de ensayo al escenario modifica la experiencia de aprendizaje: obliga a escuchar de otra manera, a asumir responsabilidades, a trabajar colectivamente y a enfrentarse a esa mezcla de nervios y entusiasmo que aparece cuando aquello que se practicó durante meses finalmente se comparte. La técnica, entonces, encuentra una dimensión nueva en el encuentro con otros. El estudiante deja de ser solo quien aprende para convertirse también en intérprete y protagonista de una experiencia cultural. Y allí aparece otro aspecto central: la formación de públicos. Y para los vecinos que se acercan, especialmente niños, niñas y jóvenes, el encuentro puede ser también una primera aproximación a un instrumento, a una disciplina artística o a un espacio de formación que hasta ese momento desconocían.

El barrio, un escenario


El Centro Comunitario de La Nueva Formosa funciona, en paralelo, como espacio de desarrollo de otras propuestas artísticas. Allí se dictan talleres de percusión y zapateo, a cargo de Freddy Yahari; danzas clásicas, con Marianela Vera; y producción musical, a cargo de Nicolás Saavedra. La existencia de esta diversidad permite pensar al centro comunitario como algo más que un lugar donde se brindan servicios o actividades. Puede convertirse en un nodo cultural: un espacio donde se aprende, se produce, se ensaya, se comparte y se construyen vínculos alrededor del arte.
 
 
Esa mirada resulta particularmente significativa cuando se habla de descentralización cultural. No toda la vida artística de una ciudad tiene por qué concentrarse en sus teatros, centros culturales o espacios tradicionalmente reconocidos como escenarios. También puede suceder en un barrio, en una plaza, en una escuela o en un centro comunitario. Cuando esos lugares se abren a la producción artística, el territorio adquiere otra dimensión: el barrio deja de ser solamente el lugar donde transcurre la vida cotidiana para convertirse también en productor y protagonista de cultura.

La música como pertenencia


También hay una dimensión identitaria en la propuesta. No es menor que los talleres se llamen Acordes Formoseños o Formosa yo te canto, ni que artistas locales participen como invitados. Los nombres, los repertorios, las experiencias y las personas que participan van construyendo una determinada manera de narrar el territorio. La cultura no se limita a conservar una identidad ya definida. También la produce y la transforma permanentemente. Por eso, cuando los talleres llevan su trabajo a los barrios, no solamente muestran lo que aprendieron. Ponen en circulación formas de mirar, escuchar y representar a Formosa. Y ese proceso adquiere mayor fuerza cuando se desarrolla en espacios donde la comunidad puede reconocerse como parte de la experiencia.
 
 
Uno de los mayores valores de Sonidos Comunitarios está en que propone hacer circular procesos culturales y no solo productos terminados. No se trata de contratar un espectáculo para que llegue al barrio durante una tarde. Se trata de mostrar qué ocurre durante todo el año en los talleres: las horas de práctica, la formación, el vínculo entre docentes y estudiantes, el aprendizaje de un instrumento, el descubrimiento de una voz y la construcción colectiva de una presentación. Cada encuentro funciona como una pequeña ventana hacia un proceso mucho más amplio. La música que llega al escenario comunitario es apenas la parte visible de algo que sucede mucho antes y que continúa después.
 
 
Hay, finalmente, una cuestión que atraviesa toda la propuesta: el lugar de las comunidades en la vida cultural. Una política cultural puede pensar a los barrios como destinatarios de actividades. Otra puede pensarlos como territorios donde existen capacidades, saberes, artistas, estudiantes y públicos capaces de producir cultura. Sonidos Comunitarios camina en esa segunda dirección. Porque cuando los talleres salen de sus espacios habituales, cuando los estudiantes ocupan un escenario cercano, cuando los vecinos se acercan y cuando los artistas dialogan con quienes están comenzando su recorrido, se genera algo que excede a una presentación musical. Se construye comunidad.

Una política cultural que se construye en territorio


La propuesta de Sonidos Comunitarios también permite volver sobre una discusión más amplia acerca del acceso a la cultura. La gratuidad es, en este sentido, una condición importante, pero no alcanza por sí sola para explicar el valor de la iniciativa. El desafío consiste también en acercar las posibilidades de formación y participación a quienes quizás no tienen contacto habitual con los circuitos culturales tradicionales.
 
 
Desde la organización se remarcó que los talleres son libres, gratuitos e inclusivos y que uno de los objetivos de Sonidos Comunitarios es que la comunidad conozca esas propuestas y pueda acercarse a ellas. Así, el acceso a la cultura aparece no solamente como posibilidad de asistir a un espectáculo, sino como derecho a aprender, crear, participar y desarrollar capacidades artísticas.
 
 
La directora de Acción Cultural, Graciela Marechal, a cargo de la Subsecretaría de Cultura, destacó precisamente el propósito de que los talleres salgan a recorrer los barrios y valoró el acompañamiento del Ministerio de la Comunidad para concretar esta primera etapa. También planteó una definición política sobre el lugar de la cultura al señalar que, frente al desfinanciamiento nacional, “en Formosa seguimos el camino contrario, bajo la concepción de que la cultura es un derecho”. Más allá de la discusión institucional, esa afirmación permite leer el ciclo desde una perspectiva cultural concreta: ¿qué significa garantizar el acceso a la cultura? En parte, significa que una niña pueda acercarse a un instrumento, que un joven encuentre un espacio de creación, que un estudiante tenga dónde mostrar lo que aprendió y que una familia pueda participar de una actividad artística sin que el costo sea una barrera.
 


07 agosto 2026

NOTA DE TAPA N.º 613 / YVY PORÁ 2026 CON MILO J

Cuatro noches de tradición, solidaridad y una grilla imponente

 
La quinta edición de Yvy Porá – La Fiesta Solidaria del Chaco Formoseño, que se realizará del 13 al 16 de agosto en Gran Guardia, confirma la tradición pero además se anima a discutir el futuro al incorporar a Milo J en una programación encabezada por figuras históricas como Soledad Pastorutti, El Chaqueño Palavecino y Lázaro Caballero. 
 
Milo J. Su nombre aparece asociado, casi de inmediato, al trap, el rap y las nuevas formas de la canción urbana. El artista bonaerense, referente indiscutido de la escena urbana actual, desembarcará en Formosa en un momento clave de su carrera.
 
Más allá del desfile de consagrados, el anuncio que encendió la expectativa y sorprendió a muchos es la llegada de Milo J. No porque Milo J sea ajeno a la música popular argentina, sino porque su nombre aparece asociado, casi de inmediato, al trap, el rap y las nuevas formas de la canción urbana. El artista bonaerense, referente indiscutido de la escena urbana actual, desembarcará en Formosa en un momento clave de su carrera, tras haber dejado en claro en sus últimos trabajos una fascinación y afinidad explícita por la música de raíz.
 
 
En los últimos años demostró que su búsqueda artística excede cualquier etiqueta, incorporando guitarras criollas, zambas, chacareras y sonoridades de raíz que dialogan naturalmente con la tradición. Más que un golpe de efecto, su presencia en Yvy Porá representa una decisión cultural.

Una falsa grieta


Todavía se sostiene, en ciertos ámbitos, una disputa artificial entre lo tradicional y lo nuevo. Yvy Porá propone otra cosa: un escenario donde ambas expresiones conviven sin resignar identidad. Porque el folklore, bien mirado, nunca dejó de moverse.
 
 
La historia de la música popular argentina está llena de artistas que en su momento fueron leídos como rupturistas y hoy son parte del canon. Mercedes Sosa incorporó repertorios impensados para su época. Horacio Guarany cruzó poesía y compromiso político. Soledad Pastorutti, en los años 90, revolucionó los festivales y acercó a miles de jóvenes al folclore. Hoy, probablemente, Milo J esté empezando a ocupar ese lugar de puente entre generaciones.

Su llegada puede ser la puerta de entrada para un público adolescente que tal vez nunca se había planteado ir a un festival folklórico. Y ese dato no es menor: los festivales necesitan renovarse para seguir vivos. No alcanza con sumar espectadores; hace falta garantizar el recambio generacional de las audiencias. Cada joven que llega atraído por un artista contemporáneo también se encuentra, en el camino, con una guitarra criolla, una chacarera, un chamamé, una zamba o la energía de una peña popular. En eso Yvy Porá parece tener claro algo fundamental: la identidad no se conserva encerrándola, sino dejando que dialogue con su tiempo.
 
 
La programación completa hace visible esa mirada. La fiesta en Gran Guardia no escatimará en diversidad sonora. La grilla federal reunirá potencias del chamamé, el folclore norteño y la cumbia:
  • Los de siempre: Lucio El Indio Rojas, Christian Herrera, Los Nombradores del Alba, Orellana Lucca y Los Tekis.
  • El pulso litoraleño: Los Bofill, Los Alonsitos, Angelo Aranda, Paquito Ocaño e Iván Ruiz.
  • Nuevas y grandes voces: Maggie Cullen, Yamila Cafrune, Piko Frank, Carafea, Pitín Salazar, la fiesta tropical de Oscar Belondi con La Repandilla, y las rimas del payador Nicolás Membriani. El resultado es una grilla amplia, diversa y profundamente federal.

La esencia que se mantiene


Yvy Porá también conserva aquello que le dio identidad desde sus comienzos: su carácter solidario. La música vuelve a ser una excusa para el encuentro, el compromiso comunitario y la celebración de las raíces culturales del Chaco formoseño. Lejos de alterar esa esencia, la incorporación de Milo J parece reforzarla. Porque cuando un festival logra reunir en el mismo predio a quienes crecieron escuchando a El Chaqueño con quienes siguen cada lanzamiento de Milo J, deja algo en claro: el folklore sigue siendo un lenguaje vivo. Uno que no pertenece solo al pasado, sino que sigue escribiendo su historia en presente.

Y ahí, quizás, esté el mayor acierto de esta edición: entender que las tradiciones no se preservan levantando fronteras, sino tendiendo puentes. Entre generaciones, entre géneros musicales y entre las distintas maneras de sentir la cultura popular argentina.

31 julio 2026

LA FORMOSEÑADA 2026: RECONOCIMIENTOS Y HOMENAJES

Uno de los ejes centrales de la 4.ª edición de La Formoseñada será el reconocimiento y homenajes póstumos a personalidades y trabajadores culturales que desde distintos ámbitos realizaron y realizan un aporte significativo a la identidad cultural de Formosa.
 
 
Lilian Encina, Ema Cuañeri, Isaac Rojas, Tati Massa y Las Voces del Camino
 
En la primera jornada del encuentro, hoy en el Galpón C, a las 20:20, homenaje póstumo al recientemente fallecido periodista Jose Lingiardi. A las 20.30, el reconocimiento será para el exitoso cineasta Ezio Tati Massa acompañado de la proyección de cortos de la ENERC NEA, y a las 22 horas llegará el reconocimiento a la trayectoria del actor y comediante Isaac Rojas, quien subirá a escena con su consagrado unipersonal El doctor, mi candidato.

Sábado 1 de agosto, en el Galpón G, a las 20:20, reconocimiento a Cacho Genes + presentación de la agrupación Raíz Provinciana. A las 20:40, reconocimiento a Las Voces del Camino; a las 21 horas, homenaje póstumo al músico Carlos Delturco; a las 21.30, reconocimiento a Dante Aguirre + show de Agrupación Identidad, y a las 21:50 será reconocida la embajadora del pueblo Qom, Ema Cuañeri, una figura imprescindible para comprender la riqueza cultural de los pueblos originarios de la provincia, + presentación musical de Nadia Escobar y Daniel Rojas.

En el Galpón C, se realizarán los siguientes reconocimientos: a las 19:30, Librería Capítulo; 20 horas, al programa de Canal 3, Pasión por Formosa; 20:30 al escultor Jorge Balassi, 20:30, y a las 21 horas, a Virgilio Nicora. 

El domingo 2 de agosto, en el Galpón G, los reconocimiento serán: a las 18:50, a la trayectoria de la locutora Lilian Encina; y a las 19:20, al gestor cultural Sergio Lilo Dominguez. A las 20, homenaje a Raúl Araujo, histórico impulsor de la danza folklórica y creador de la agrupación Reminiscencias; a las 20:30 a Matías Ibáñez, y a las 21:10, homenaje póstumo a Antonio Colman.

Día Seis en la lista


Día Seis, proyecto cultural que incluye el suplemento semanal del diario FORMOSA, también será distinguido en la 4.ª edición de La Formoseñada por la tarea de difundirla cultura desde hace más de 15 años. Creado en enero de 2010 por la comunicadora social, periodista y docente Rocío Chavez, y el diseñador gráfico y periodista Daniel Gómez, este reconocimiento se sumará al premio John Flex, entregado en el 2017 por la ENERC NEA, y al reconocimiento de la XXX Fiesta Provincial del Teatro, en el 2021, entregado por la representación provincial del INT, destacando el compromiso con la difusión del teatro y las artes escénicas.

El reconocimiento que entregará el músico y gestor cultural Darío Krimer, impulsor de La Fomoseñada, también lo recibirán otros destacados difusores culturales: Cronopio, suplemento cultural del diario La Mañana, y el programa Cantores, del Grupo Mozart. Será el domingo 2 de agosto, en el Galpón C de la costanera, a partir de las 20 horas. También serán reconocidos por su proyección regional Premios Norte Grande, el Festival Regional del Alfajor, Ultra maratón, Club San Martín, Canal 3 y Radio Tropical.

LA FORMOSEÑADA 2026: PROGRAMACIÓN

Música, rondas y café literario

 

El mosaico sonoro de Formosa


Si hay un lenguaje capaz de atravesar generaciones y territorios, ese es la música. En La Formoseñada, las canciones no ocupan únicamente un escenario: dialogan con la memoria, las raíces y las nuevas búsquedas de una provincia que encuentra en sus artistas una forma de narrarse.
 
 
Retumba Q’Te Parió
 
La 4.ª edición vuelve a apostar por una programación musical amplia y diversa, donde conviven el folklore, el rock, el pop, la música urbana, la canción de autor y las expresiones tradicionales. Lejos de responder a una única estética, la grilla refleja el mosaico sonoro de Formosa y pone en escena a músicos de distintas trayectorias, edades y procedencias.
 
 

 
Tiempo Chamamé
 
Más que una sucesión de recitales, la programación musical se convierte en un recorrido por las múltiples identidades que habitan el territorio. Cada presentación suma una voz a ese relato colectivo que, desde hace 4 años, La Formoseñada construye junto a artistas y públicos.

El programa


  • VIERNES - Galpón C: 20:10 hs.: Rosalía y Emma Benítez.
  • SÁBADO - Galpón G - Escenario del predio: 17 hs.: Coro Infanto-juvenil Villa del Carmen; 17:20, Agrupación Raíz Provinciana; 17:30, Edén Rock; 18:00, Agrupación Bohemia; 18.10 Legüeros; 18:30, Amalgama Folk Infantil; 18:40, Somos Arte; 19:00, Lara Estigarribia; 19:20, grupo Quebracho; 19:50, Amaglama Folk Adultos; 20:00, Romyna Barrionuevo; 20:20, Raíz Provinciana; 21:10, Coro del ISA Oscar Alberto Albertazzi; 21:20, Asociación Norteñas y 21.30, Agrupación Identidad; 22:00, Qom Llalec y Pombú; 22:10, el ensamble de percusión transfeminista Retumba Q’Te Parió; 22:20, Federico Baldús; 22:40, Nde Ramírez, y 23:00, La Session.
  • SÁBADO - Galpón C: 20:10 hs; Coro Gospel; 20:20, Chamuyo Tango; 20:30, Camerata Formosa; 20:40, Ricardo Martínez.

  • DOMINGO - Galpón G: 18:30 hs., Nacho y Juanse; 18:50, Agrupación Yerutí; 19:00, Tiempo de chamamé; 19:30, Hirlando Montiel; 19:40, agrupación Santos Amores; 19:50, De Peña en Peña; 20:00, Reminiscencias; 20:20, La fórmula del Chamamé; 21:00, Jhonas Valdez; 21:20 Leandro Colman presentará su nuevo trabajo musical.

Rondas y café literario


Las letras locales tendrán una presencia destacada en La Formoseñada con un itinerario especial que reunirá a autoras, autores y gestores de la escena literaria provincial, bajo la moderación de los escritores Héctor Washington y Noelí Ibar.

  • SÁBADO - Galpón C: 19:30 hs.: Ronda Literaria: Espacio de lectura e intercambio con la participación de Agostina Roque, Nelly Mendoza, Luis Medina Lazar, Alejandro Gabazza, Guillermo Franco, Ignacio Beltrán, Andrea Pérez y Vanina Rojas.
  • SÁBADO: Galpón G: 20.30 hs.: Café Literario con los autores Bautista Yaharí, Axel Jouck, Mateo Medina, Ariana Cabezas y Max Pérez para compartir textos y lecturas en un formato dinámico y cercano al público.
  • DOMINGO - Casa de la Artesanía: 18:00 hs.: Conversatorio Ecosistema Literario Formoseño. El panel estará integrado por Sandro Centurión, Hugo Terán, Julieta Núñez, Jorge Manuel Aponte, Valentine González, Nahuel Lemos, Milagros Gómez, Cecilia Hauff, Rosario Argañaraz, Andrés Soto y Federico Princich.
 

Arte en vivo


El arte público y el talento emergente serán también protagonistas. El Taller de Muralismo Latinoamericano del Instituto Superior de Arte (ISA), a cargo del reconocido artista plástico, muralista y docente, Pablo Vacazur, presenta una ambiciosa propuesta -durante las tres jornadas del encuentro- que no se limita a una mera exhibición de obras terminadas. El gran atractivo será la producción artística en vivo, donde los asistentes podrán interactuar y presenciar el proceso creativo en tiempo real. Además, durante los tres días habrá una muestra de artes visuales en el Galpón C, de 17 a 22 horas: Territorio híbrido; y el sábado y el domingo, en el Galpón G, exposición de artesanías.

Radioteatro formoseño

  • Sábado - Galpón C: 21.20, Radioteatro formoseño, con fragmentos de: Los bodoqueros, con Nuchi Vega y Mabi Galeano (Pirané), sobre textos de Críspulo Pavetti; Guachitos, con Silvia Polo (texto de Alejandro Beck); La tragedia del Nicasio y la Esperanza; de Carlos Leyes; y Un tal Mamerto, con Silvia Polo (textos de Orlando Van Bredam). Las obras son ganadoras en los concursos Escenas en Sintonía, del INT, en conjunto con Radio Nacional y Argentores, en los años 2020 y 2023.

Las tres jornadas gratuitas de La Formoseñada serán transmitidas por YouTube y redes sociales por el canal de stream Angaú Play, en forma conjunta con el Instituto Superior del Profesorado de Arte de Formosa (ISPAF) y la ENERC NEA.

NOTA DE TAPA N.º 612 / LA FORMOSEÑADA: 4 AÑOS CONSTRUYENDO UN RITUAL DE IDENTIDAD COLECTIVA

El viaje de una idea que se hizo orgullo con sello propio

 
 
Hay proyectos culturales que nacen con una pregunta. ¿Es posible reunir, en un mismo espacio, todas las expresiones que conforman la identidad de un pueblo? La Formoseñada decidió ensayar esa respuesta en el 2023 y, apenas 4 ediciones después, ya forma parte del calendario afectivo y cultural de la provincia. Desde hoy al domingo al 2 de agosto, los Galpones C y G de la costanera de Formosa no solo abren sus puertas: se transforman en el epicentro donde la tradición y la contemporaneidad se dan la mano.
 

 
Su crecimiento no puede medirse únicamente por la cantidad de artistas, de escenarios o de público. La verdadera evolución está en haber dejado de ser un festival para convertirse en un punto de encuentro. Un lugar donde la cultura formoseña se reconoce a sí misma. Para entender el peso de lo que viviremos el fin de semana a orillas del río Paraguay, hace falta mirar por el retrovisor y repasar cómo se llegó hasta acá.

En su primera entrega en el Teatro de la Ciudad, La Formoseñada irrumpió con la frescura —y los desafíos— de lo nuevo. Nació con un diagnóstico claro: en Formosa hay un potencial enorme que necesitaba un escaparate a la altura. Esa edición inicial sirvió como un termómetro imbatible. El público no solo respondió, sino que reclamó más espacio, más propuestas y más identidad. Y demostró además que existía una comunidad artística dispuesta a encontrarse.

La segunda edición marcó el primer gran salto. El traslado al Galpón C de la costanera fue mucho más que un cambio de sede: significó la apertura hacia una propuesta multidisciplinaria. A la música se sumaron la literatura, las artes visuales, la fotografía, la danza, la gastronomía y las artesanías. La Formoseñada comenzó entonces a pensarse como un territorio común donde distintas disciplinas dialogaban bajo una misma idea: poner en valor la identidad formoseña. 

En 2025 llegó la consolidación. Se ajustó la logística, se profesionalizó la puesta en escena y la grilla artística empezó a combinar con naturalidad el folklore más arraigado con las nuevas expresiones urbanas. Más de 150 artistas participaron de una programación que incorporó teatro, cine, espacios para las infancias, transmisiones por streaming y el trabajo conjunto con instituciones como el ISPAF y la sede NEA de la ENERC. La propuesta dejó de ser únicamente un evento artístico para convertirse en una experiencia cultural integral, con una producción cada vez más profesional y un fuerte acompañamiento institucional. Y los emprendedores locales pasaron de vender sus productos a construir marca propia frente a miles de visitantes.

La cuarta edición, del 31 de julio al 2 de agosto en los Galpones C y G del Paseo Costanero, representa un nuevo punto de inflexión. No es una casualidad espacial; es una declaración de principios y no responde solamente a una necesidad de espacio, es la consecuencia natural de un proyecto que fue creciendo junto con la comunidad artística. La apertura hoy estará a cargo del creador de La Formoseñada, el músico y gestor cultural Darío Krimer, con palabras de bienvenida a cargo del Negro Franco. 

La costanera es el balcón de la ciudad, y ocupar sus galpones principales permite un despliegue de gran infraestructura. Por un lado, el espacio gastronómico y de emprendedores; por el otro, el escenario principal para espectáculos en vivo. Esta distribución no solo mejora la experiencia del visitante, sino que consolida a La Formoseñada como un motor de dinamización económica. Aquí la economía circular deja de ser un concepto abstracto: el dinero circula directamente entre productores, gastronómicos, artesanos y trabajadores de la cultura local.

El lema Identidad compartida resume con claridad ese recorrido: ya no se trata únicamente de exhibir producciones culturales, sino de generar un espacio donde músicos, escritores, cineastas, actores, bailarines, fotógrafos, artesanos, cocineros y gestores construyan, durante tres días, una imagen colectiva de lo que significa ser formoseños.
 
 
También cambió la escala del reconocimiento. Las declaraciones de interés legislativo, municipal y de organismos nacionales vinculados al folklore y la cultura muestran que La Formoseñada trascendió el ámbito local para instalarse como una referencia del movimiento cultural de la región. Sin perder su carácter autogestivo ni su espíritu comunitario, logró articular el acompañamiento del Estado, instituciones educativas, organizaciones culturales y empresas privadas.

Quizás allí radique su mayor fortaleza. En un tiempo donde la fragmentación suele imponerse, La Formoseñada eligió reunir. Reunir generaciones, lenguajes, territorios y formas distintas de entender el arte. Reunir al interior con la capital, a los artistas consagrados con quienes recién comienzan, a las expresiones tradicionales con las contemporáneas.

Después de cuatro años, el crecimiento ya no se explica solamente por la cantidad de escenarios o por la amplitud de su programación. Se explica porque logró construir algo mucho más difícil: un sentido de pertenencia compartido. Y este fin de semana, cuando las luces de los galpones se enciendan y la música empiece a sonar junto al río, no solo estaremos presenciando un festival más, estaremos viendo el resultado de un camino sostenido, la prueba viva de que cuando se apuesta por la identidad y el trabajo propio, el crecimiento no tiene techo. La Formoseñada dejó de ser un festival para convertirse en un ritual anual donde Formosa se encuentra, se mira y vuelve a reconocerse en el arte. 

25 julio 2026

NOTA DE TAPA N.º 611 / REGISTRO DE ARTISTAS VISUALES DE FORMOSA

Construir un mapa real para diseñar políticas de fomento

 

El universo de las artes visuales de Formosa crece, se diversifica y explora nuevos lenguajes. Conviven la pintura, la escultura, el grabado y la fotografía con el muralismo, el arte digital, el videoarte, las performances y múltiples propuestas interdisciplinarias que encuentran en las nuevas tecnologías otras formas de creación. Sin embargo, ese escenario dinámico todavía carece de una radiografía precisa que permita conocer cuántos artistas producen en la provincia, dónde desarrollan su trabajo, cuáles son sus condiciones materiales, cuáles son los principales desafíos que enfrentan y qué tan lejos están sus obras de los circuitos de exhibición.
 
 
 
Con esa premisa nació el Registro Provincial de Artistas Visuales, impulsado por la Subsecretaría de Cultura de Formosa, una plataforma virtual, libre y gratuita que busca construir información de primera mano para transformar el diagnóstico en políticas públicas concretas a partir de conocer quiénes producen, dónde trabajan y cuáles son las condiciones reales del sector. El coordinador del área de Artes Visuales, Pablo Vacazur, sostiene que el objetivo es transformar ese diagnóstico en políticas públicas de largo plazo, fortalecer la circulación de obras y proyectar a los artistas de Formosa hacia nuevos escenarios nacionales e internacionales. 

 
“El sector de las artes visuales en Formosa es inmenso y talentoso, pero estaba disperso. El Estado necesita dejar de gestionar a tientas y contar con un mapa real que permita optimizar los recursos”, explica Vacazur, al dialogar con Día Seis Cultura. El principal objetivo del registro es generar el primer diagnóstico integral del campo de las artes visuales de la provincia y “transformar este relevamiento en el cimiento técnico para diseñar políticas públicas de fomento eficientes y con un carácter estrictamente federal”.
 
 
La convocatoria está abierta a hacedores de capital y de cada rincón del interior e incluye un amplio abanico de disciplinas: pintura, escultura, dibujo, grabado, muralismo, fotografía, realizaciones audiovisuales, videoarte, arte digital y performances. La inclusión de lenguajes contemporáneos no es un detalle menor en el formulario: responde a un cambio de paradigma en la propia producción local. “El concepto de artes visuales mutó -reflexiona Vacazur- no podíamos dejar afuera las nuevas tecnologías ni los cruces interdisciplinarios que las nuevas generaciones de artistas formoseños eligen para expresarse”.
 
 
Para la gestión provincial, asumir esa heterogeneidad implica derribar viejos moldes y garantizar que el arte digital o el videoarte tengan el mismo peso institucional y los mismos espacios de exhibición (pantallas, proyectores, entornos virtuales) que las disciplinas tradicionales, porque el arte digital ya no es el futuro: “El arte digital y audiovisual formoseño tiene una identidad propia y queremos garantizarle espacios de exhibición acordes a sus necesidades técnicas”.

Descubrir el perfil invisible


Uno de los aspectos más novedosos del Registro es que no se limita a contabilizar artistas. Apunta directo al corazón de las condiciones de vida y de trabajo del artista: ¿cuántos viven exclusivamente de su obra?, ¿cuántos sostienen la creación desde la docencia?, ¿cuál es su situación fiscal?, ¿trabajan en un taller equipado o en la mesa de la cocina? ¿cuáles son las mayores dificultades para producir y exhibir sus obras?. “Esperamos descubrir el perfil invisible del sector. Queremos saber cuántos artistas viven de su obra, cuántos docentes-artistas tenemos y, sobre todo, identificar talentos del interior que hoy no están en el radar de las salas de exposición céntricas”, sostiene Vacazur.
 
 
Reconocer las condiciones materiales es el paso previo para asignar presupuesto con justicia distributiva. “La creación artística —dice Vacazur— requiere espacio, tiempo e insumos. Si no sabemos si un artista trabaja incómodo en la mesa de su cocina o si tiene un taller propio, no podemos planificar subsidios de infraestructura o compras de materiales eficaces”. El relevamiento permitirá definir prioridades presupuestarias y evaluar qué herramientas necesita el sector: talleres compartidos, programas de compra de materiales, subsidios específicos, espacios de producción o capacitaciones vinculadas con la conservación, la logística y la circulación de obras.
 
 
En otras palabras, la información estadística deja de ser un dato administrativo para convertirse en el punto de partida de una política cultural basada en evidencia, puesto que si bien Formosa atraviesa un momento de intensa producción artística, persisten fuertes desigualdades entre la capital y el interior. “La ebullición creativa existe, pero también hay asimetrías en materia de conectividad y circulación”, afirma Vacazur y señala que para los artistas el principal desafío es la sustentabilidad económica y la inserción en mercados estables de arte, a lo que se le suma el alto costo de los insumos específicos (que muchas veces deben traerse de otras provincias) y las dificultades logísticas para trasladar obras de gran formato hacia los centros de consumo cultural del país: “Es necesario diseñar políticas públicas que apunten a la profesionalización de los artistas, como también traer a discusión proyectos como el monotributo simplificado para artistas visuales.

Del diagnóstico a la acción


Una vez consolidada la base de datos, la Subsecretaría proyecta una serie de acciones concretas. Entre las primeras iniciativas figura la creación de un Catálogo Digital de Artistas Formoseños, pensado como una herramienta de promoción para facilitar el contacto con galerías, instituciones y potenciales compradores del mercado regional y nacional.
 
 
A mediano plazo también se proyecta la conformación de un circuito provincial de exposiciones itinerantes para que las obras circulen por distintos municipios del interior, acompañado por clínicas de formación en curaduría, conservación y gestión de proyectos, de acuerdo con las demandas que surjan del propio relevamiento. La lógica, explica Vacazur, es sencilla: escuchar primero al sector y diseñar después las respuestas. 

Pero la proyección no se agota en las fronteras provinciales. La base de datos se presentará ante el Consejo Federal de Cultura para propiciar intercambios y potenciar la presencia formoseña en bienales y ferias como arteBA. En ese sentido, Vacazur adelantó un anuncio clave: ya existen conversaciones con la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) para postular a Formosa como sede de la edición 2027 de BIENALSUR, la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo del Sur. La apuesta, en definitiva, trasciende el registro en sí mismo: busca integrar a Formosa en una red federal de circulación y exhibición de obras, fortaleciendo los vínculos con otras provincias y con escenarios internacionales.
 

Tu obra cuenta


Sabido es que el sector cultural suele mirar con distancia las convocatorias institucionales, muchas veces percibidas como burocracia sin retorno. Frente a esto, el mensaje de Vacazur es directo y cercano: “Entiendo el escepticismo, pero este registro es exactamente lo contrario a la burocracia: es una herramienta de escucha activa. No les estamos pidiendo papeles engorrosos ni trámites presenciales; les estamos pidiendo 5 minutos de su tiempo para que nos digan qué necesitan. Si el artista no aparece en el mapa, es imposible diseñar una política pública que lo proteja o lo impulse. Su ausencia nos quita herramientas para defender al sector”.
 
 
La convocatoria está abierta para artistas visuales de toda la provincia y constituye el primer paso de una estrategia que pretende construir políticas culturales desde el conocimiento del territorio y de quienes lo habitan.

Porque, como resume el propio coordinador del Área de Artes Visuales: “Tu obra cuenta y tu registro es el puente para que el arte formoseño crezca con fuerza, federalismo y oportunidades reales para todos”.

14 junio 2026

NOTA DE TAPA N.º 608: FORMOSA EN EL POGO MÁS GRANDE DEL MUNDO

Misas ricoteras: los tours que movilizaron a más de mil fanáticos del Indio


Por Rocío Chavez y Dany Gómez

Durante casi una década, grupos de amigos organizaron viajes desde Formosa a cada presentación del Indio Solari. Lo que comenzó con un colectivo de 24 personas terminó convirtiéndose en una verdadera peregrinación que llevó a cientos de formoseños por las rutas argentinas detrás de una misma pasión.
 
 
De un colectivo sin baño camino a Salta en el 2009, a movilizar a más de 1.500 formoseños en Olavarría en el 2017, Fernando Agüero y Sebastián Torito Gómez con Torituur Viajes a la Música fueron los pioneros en organizar viajes a las misas ricoteras, porque en Formosa el que abandona no tiene premio. Un gesto que resume el alma de esos tours se dio en la despedida del Indio: uno de los primeros pasajeros, de Pirané y hoy radicado en Buenos Aires, fue al polideportivo Gatica y le dejó su bandera argentina con el logo de Patricio Rey que lo acompañó durante 15 años de recitales. En esa bandera que hoy descansa junto al Míster “estamos todos los formoseños que no pudimos ir” convencidos que nadie es capaz de matarte en mi alma.
 
Fernando Agüero (Tekeresma Rock)

A comienzos de la década de 2000, tras la separación de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el Indio Solari inició su etapa solista con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado y comenzó a girar por las provincias donde las misas ricoteras congregaban cientos de miles de personas. Los tours se convirtieron en punto de encuentro para una comunidad que compartía códigos, música, experiencias y una identidad cultural vinculada al universo ricotero.
 
Milton Fernández Bedoya (Yeúma Producciones y Sótano Cultural)
 
En Formosa, los viajes a las misas ricoteras comenzaron en el 2011 organizados por Fernando y Torito que lo hicieron juntos hasta finales del 2013 cuando —por cuestiones personales— Sebastián dejó los tours hasta el 2016. Fernando siguió con Tekeresma Rock Viajes. Hubo 9 salidas, siempre con dos coordinadores por micros.
 
Doce fueron los colectivos que llegaron desde Formosa al último show del Indio, el 11 de marzo de 2017, en Olavarría, organizados por 5 operadores: Torituur Viajes a la Música, Tekeresma Rock Viajes, el Agite FutbolRock (Javier Pildayan y Lucho Monjes), La Cornisa, de Clorinda (Aníbal Benítez) y en el 2017 Yeúma Producciones (Milton Fernández Bedoya). Aproximadamente 900 personas en micros y con las que viajaron de forma particular sumaron 1.500 formoseños. El recital en el predio La Colmena fue histórico al congregar entre 400.000 y 500.000 personas. Hubo fallas graves de seguridad, lo que resultó en la muerte de dos personas y múltiples heridos.

El origen de la locura


La génesis de los tours formoseños fue en el 2009, luego del show del Indio en Salta, y Fernando lo cuenta: “Éramos 24 amigos arriba de un colectivo, sin baño, rumbo a Salta. Nadie imaginaba que años después terminaríamos movilizando a más de mil formoseños detrás de una misa ricotera. Era el único show del año del Indio, y queríamos vivir la experiencia, juntamos $300 para el viaje, entrada y viáticos, vendimos locro, empanadas, pollos y pasamos la gorra en la casa”. Luego del primer viaje —siempre en 2011— vendrían Junín y Tandil, después en el 2013 Mendoza (único show), 2014 Gualeguaychú y Mendoza, 2016 Tandil y 2017 Olavarría. No hubo misas en 2012 ni en 2015.
 
 
Los viajes requerían una planificación compleja: reservas, coordinación de contingentes, puntos de encuentro, alojamiento en algunos casos y asistencia durante trayectos que superaraban los mil kilómetros. El principal desafío de Fernando y Torito en la primera peregrinación fueron dos: cubrir el costo de los colectivos (ya sea en Formosa, Corrientes o Chaco) y conseguir con anticipación las entradas para el show de Salta, en el 2011; esa misa fue la última realizada en un estadio de fútbol, los shows los restantes se hicieron en autódromos e hipódromos, excepto el último que fue en La Colmena.

La organización comenzaba ni bien se sabía la fecha de la próxima misa, lo que pasaba al terminar un show. En la pantalla gigante se anunciaba “y a la semana arrancábamos a trabajar; conseguir colectivos y reservar las entradas, confirmado eso, hacíamos los afiches y salíamos a pegarlos con engrudo artesanal por toda la ciudad, con los flyers íbamos a recitales o eventos masivos en la ciudad y también a las radios y diarios”.
 
 
Como en toda producción independiente y autogestionada, económicamente se empataba o ganaba. Fernando dice que todo era “a pulmón, inversión y reinversión, pero la gente siempre respondió positivamente, y la ola fue creciendo levando la bandera de Formosa a todos lados”.

La partida física del Indio Solari dejó un tendal de remeras negras huérfanas en todo el país, y Formosa no fue la excepción. Sin embargo, para entender la magnitud del fenómeno en esta tierra, no alcanza con contar los kilómetros de ruta ni enumerar los colectivos que partían. La verdadera victoria de la comunidad ricotera local fue otra: lograr que el templo baje a la provincia. A través de banderazos, productoras independientes, alianzas estratégicas y una resistencia cultural que involucró a nombres reconocidos de la escena local, Formosa demostró que la distancia geográfica no era un impedimento para encender el fuego.
 
 
Donde hay dolor habrá canciones, y aunque el Indio ya no tocará en vivo, al final del día, las despedidas son esos dolores dulces, pero queda el orgullo de saber que cuando el fuego creció elegimos estar allí, rindiéndole cuentas a mi único héroe en este lío. La liturgia quedó sembrada en esta tierra para siempre. Por eso, en este día y cada día, la bandera de la resistencia, como la de Pirané, ya no se baja nunca más. ¡Gracias Indio, de todo el pueblo ricotero de Formosa, pensando en vos siempre, siempre extrañándote!

Ñam fri frufi fali fru, Vencedores vencidos y Mariposa Pontiac

 
Los colectivos de Torituur Viajes a la Música y Tekeresma Rock Viajes no se identificaban con números, sino con frases o nombres de canciones de Los Redondos. Así, entre Ñam fri frufi fali fru, Vencedores vencidos y Mariposa Pontiac, cada pasajero lograba divisar su micro en medio de la maravillosa locura del regreso de cada recital.
 
 
Cada uno que viajó a las misas atesora su propia bitácora, y Fernando rescata algunas postales colectivas de las tantas rutas que coordinó: “En Salta 2009, tiraban fuegos artificiales en una estación de servicio, en la previa. En Junín 2011 sufrimos la primera caminata larga: 7 kilómetros entre el colectivo y el predio. Nuestra referencia para el regreso era una casa de color rosa que a la vuelta nunca pudimos ver porque no tenía luz. Esa noche, en el pogo, perdí una zapatilla al tercer tema; cuando terminó Jijiji, me cayó en la cabeza otra zapatilla que no era mía, ¡pero del mismo número! La tengo de recuerdo”.

El viaje a Mendoza en 2013 duró una eternidad de 28 horas, pero el deseo de cuando el fuego crezca quiero estar allí lo podía todo. “Fue el último viaje que organizamos juntos con Torito. Llevamos 3 colectivos de 60 pasajeros. El coordinador de una de las unidades se olvidó el pendrive con música y solo tenía el disco Luzbelito. Escuchamos ese álbum todo el viaje. ¿Y con qué tema abrió el Indio esa noche? ¡Con Luzbelito! Increíble. El asado nunca faltaba en la ruta, y esa vez lo hicimos con leña de eucalipto, ¡salió mentolado!. Durante el show caía agua nieve y hacíamos el pogo a 5 grados bajo cero”.
 

La caminata de Junín fue superada ampliamente en Gualeguaychú 2014: “Se inundó el lugar donde paraban los micros y fue un caos. Llevamos 3 colectivos: uno logró quedar a 3 kilómetros del predio, otro a 20 y el último a 30 kilómetros, y caminamos. Y en Tandil 2016 estuvimos varados 8 horas en Santa Fe por un control de Gendarmería. Nos quisieron incautar las bebidas, pero logramos que no se las lleven, y hasta salí en los diarios. Para Olavarría 2017 elegimos el IPV como punto de salida, tocó El Andador de Luca y con esa manija partimos hacia lo que sería la última misa. En esos viajes hicimos grandes amistades, unimos viejas enemistades y nacieron amoríos. Solo queda agradecer siempre a los amigos de la vida que bancaron esta locura”.
 
 
Fernando, al igual que todos los ricoteros, todavía procesa el durísimo impacto emocional de la muerte del Indio Solari. Afirma que su relación con Patricio Rey es “muy fuerte y loca”, y concluye con el pecho apretado: “Es increíble que una persona que no conocés personalmente te sacuda tanto. Lloré cuando se fue mi abuela, cuando salimos campeones del mundo, por Lola, mi perra, y por la muerte del Indio. Te festejo, te lloro y te vuelvo a festejar, ¡gracias por el legado! Se te va a extrañar. Escuchen siempre Todo un palo”.

La cultura ricotera en Formosa


El fenómeno ricotero no fue un esfuerzo aislado; funcionó como un tejido con otros actores del circuito cultural local. Con el paso de los años, Formosa recibió a figuras fundamentales del universo ricotero. El broche de oro lo puso uno de los pilares de la cultura rockera en Formosa: Milton Fernández Bedoya, productor, gestor cultural y responsable de Sótano Cultural. Tras años de insistencia virtual logró la histórica llegada de Skay Beilinson a Formosa. Junto a su banda Los Fakires, el Flaco tocó en el Club CEP el sábado 7 de marzo de 2026, marcando un hito para el rock local. Tres años antes, Sótano recibió en dos noches (sábado19 y domingo 20 de agosto) a Walter Sidotti (baterista histórico de PR) y Sergio Colombo (saxofonista de Los Fundamentalistas), junto a bandas locales invitadas.
 
 

La articulación local dejó otras postales imborrables


BALTAZAR COMOTO, guitarrista fundamental de la etapa solista del Indio, tocó en Ramal Pub, organizado por Nelbott Producciones.

MARIO BREUER, ingeniero de sonido y productor de los discos icónicos de Los Redondos, llegó a Formosa en octubre de 2013 para dictar una capacitación técnica única en la región, sobre una propuesta del Festival Mamboretá.

MARCELO TORRES, el primer bajista de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, vino a Formosa en el 2018 (salón cultural municipal) y en el 2023 (JBC), de la mano de Quieren Rock.

WILLY CROOK, recordado saxofonista de los primeros discos de Los Redondos, llegó por primera vez a la ciudad con su banda The Funky Torinos. Tocó el 20 de diciembre de 2019 en el emblemático bar 323, que celebraba sus 15 años.

LUIS ROBINSON, el armonicista que grabó la inolvidable introducción de Tarea Fina en el disco La mosca y la sopa, pisó suelo formoseño en varias ocasiones.
 

La movida también tuvo uno de sus momentos más recordados en 2014, cuando se realizó el Banderazo Ricotero en el Paraíso de los Niños. La convocatoria se desarrolló en simultáneo con encuentros similares realizados en distintas ciudades del país y funcionó como antesala del viaje  a Gualeguaychú.

Tekeresma


De la mano de Fernando Agüero, Tekeresma, una productora de espectáculos en vivo, fue parte muy importante en esa movida. Radicado hoy en el interior provincial junto a Kari —su compañera desde hace 10 años, a quien conoció gracias a esta locura redonda—, Fernando cuenta que por sus filas pasaron más de 50 personas, destacando nombres activos de la gestión local como Ángelo Vischi, Flor Zanello, Milton Fernández Bedoya o Mati Vega; y aunque Torito Gómez prefirió no figurar formalmente en los papeles de la empresa “es el principal colaborador desde el primer día”. Ese mismo motor que arrancó produciendo la obra teatral Toc Toc terminaría trayendo a Formosa no solo a gigantes del mundo ricotero sino también de la música popular como La Renga, Don Osvaldo, La Beriso, Divididos, Las Pelotas, Guasones, e incluso fenómenos contemporáneos como YSY A, Abel Pintos o la Fiesta Bresh.
 
Fernando Agüero y Kari Benítez
 
Con Tekeresma, Formosa vivió noches históricas: en abril de 2015, la Noche Fundamental, en Camelot, con Hernán Aramberri (productor y baterista de PR) y Gaspar Benegas (guitarra y voz de Los Fundamentalistas). El Andador de Luca fue el anfitrión y Benegas se subió a tocar con ellos una versión mítica de Un ángel para tu soledad. Entre 2016 y 2017, a Camelot llegaron las bandas santafesinas Lupus y Etiqueta Negra, y se sorteaban viajes con todo incluido para ir a ver al Indio. En julio de 2017, Rocambole, el artista plástico y cerebro estético de Los Redondos, en el Salón cultural de la Municipalidad, dio una charla y presentó su libro De regreso a Oktubre: lo que quedó en el tintero, musicalizada por las bandas Así Zapaba Zaratustra y Lobo Suelto (tributo a Los Redondos).
 
 
La cuenta pendiente para Fernando sigue siendo la Kermesse Redonda, el proyecto integrado por ex músicos de Patricio Rey: “En caso de concretarse podemos decir que vinieron todos los integrantes de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota a Formosa, excepto el Indio que nos íbamos a donde él tocaba”.