Terracota fuerte y poderoso
El año nuevo impuso nueva imagen de Día Seis. En eso estábamos cuando nos topamos con este reel de Nico Gómez. Pique a lo macho, (Instagram y Facebook), trajo claridad y definición desde Humahuaca (provincia de Jujuy, Argentina). Aportó colores, motivos, temas y fundamentos imposibles de esquivar. El símbolo de nuestra vida entregada a la difusión de actividad artística, educativa o histórica en el vecindario, tiene ropa nueva. La portada de este blog tiene la imagen recién salidita del horno.
Alma andina
Este audiovisual es un despliegue concluyente de los colores de la montaña, de principio a fin. El terracota es el núcleo de un contexto poderoso modelado por cataclismos y sacudones. La presentación del video muestra el suelo y el cartel de Humahuaca, después aparece el Monumento a San Martín inundado del soberbio color del desierto jujeño, en un pueblo teñido de aridez maciza, donde hasta un taxi que pasa es rojo.
El restaurant Julieta, con las telas, mesas, sillas y manteles transmite la fuerza de la cordillera. El telar es contundente: Nos dio el color para las figuras lineales sobre el fondo de la portada: rojizo intenso de figuras andinas ancestrales y religiosidad indígena americana. La hoguera es reina, los rojos y naranjas de las paredes transforman al salón en naturaleza y el emblema del restaurant parece brillar con luz propia. Hasta plantas de verdad hay ahí.
Nico está sentado en la mesa y su piel parece haber sido pintada por la naturaleza con esos colores. El ambiente es más que agradable con las telas en las ventanas y la fuga hacia el fondo del salón.
Gustavo lleva la comida a la mesa de Nico. El plato es la base —por supuesto— de una montaña andina de comida. Pique a lo macho es el manjar elegido. La Ensalada N.º 3 que pidió Matías viene en un pote que de cerámica. Los dos: pote y alimento son el obsequio salido de la mismísima cordillera. Los sabores y colores están servidos para disfrutar. “Me vieron la cara de que yo no voy a aguantar… es mucho”, dice Nico; y es notorio que no sabe por dónde arrancar. Hasta se le cae, con tono de entregar el paño, un “no sé cómo se come”. En este punto nuestro amigo Matías no parece ser el que conozco. Es que nadie que vaya a esas tierras surgidas de catástrofes y conmoción planetaria puede ignorar lo que tiene a su alrededor. Esa es la magia que no se puede explicar.
El restaurant Julieta, con las telas, mesas, sillas y manteles transmite la fuerza de la cordillera. El telar es contundente: Nos dio el color para las figuras lineales sobre el fondo de la portada: rojizo intenso de figuras andinas ancestrales y religiosidad indígena americana. La hoguera es reina, los rojos y naranjas de las paredes transforman al salón en naturaleza y el emblema del restaurant parece brillar con luz propia. Hasta plantas de verdad hay ahí.
Nico está sentado en la mesa y su piel parece haber sido pintada por la naturaleza con esos colores. El ambiente es más que agradable con las telas en las ventanas y la fuga hacia el fondo del salón.
Gustavo lleva la comida a la mesa de Nico. El plato es la base —por supuesto— de una montaña andina de comida. Pique a lo macho es el manjar elegido. La Ensalada N.º 3 que pidió Matías viene en un pote que de cerámica. Los dos: pote y alimento son el obsequio salido de la mismísima cordillera. Los sabores y colores están servidos para disfrutar. “Me vieron la cara de que yo no voy a aguantar… es mucho”, dice Nico; y es notorio que no sabe por dónde arrancar. Hasta se le cae, con tono de entregar el paño, un “no sé cómo se come”. En este punto nuestro amigo Matías no parece ser el que conozco. Es que nadie que vaya a esas tierras surgidas de catástrofes y conmoción planetaria puede ignorar lo que tiene a su alrededor. Esa es la magia que no se puede explicar.
Todo lo que sigue es la evidencia de lo inexplicable en un lugar indescifrable hecho de cosas simples, inofensivas y cotidianas como un plato de comida. Ingredientes sencillos, en un restaurante para todos, en una comunidad con historia y cultura que están más allá del tiempo.
El horizonte terrenal cercano hace que la vista choque con una montaña, con la inmensidad de piedra. Y es esto, precisamente, lo que pone luz sobre ese horizonte ilimitado tallado por seres humanos desde hace miles de años. Formar hogares en este abrumador pedregal reseco no es joda ¿Cómo hicieron, cómo hacen, para vivir en este monstruoso desierto? ¿Estarán subyugados por los mil colores que la Pachamama puso ante sus ojos?
El horizonte terrenal cercano hace que la vista choque con una montaña, con la inmensidad de piedra. Y es esto, precisamente, lo que pone luz sobre ese horizonte ilimitado tallado por seres humanos desde hace miles de años. Formar hogares en este abrumador pedregal reseco no es joda ¿Cómo hicieron, cómo hacen, para vivir en este monstruoso desierto? ¿Estarán subyugados por los mil colores que la Pachamama puso ante sus ojos?
Jujuy es una provincia clave en la Guerra de la Independencia. Episodios importantes de nuestra historia tuvieron lugar en suelo jujeño. Desde el escolar Éxodo Jujeño hasta la muerte de Juan Lavalle y otros hechos, fueron protagonizados por personas que dieron la vida por nuestra existencia. Pequeños pueblos, parajes inciertos o comunidades mínimas son lugares gigantes de la historia argentina, entre ellos Humahuaca.


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